Fútbol

El pesar de Íñigo Pérez a la espera de la resolución del Rayo-Oviedo: "Si la justicia dice que el Oviedo tiene que ganar tres puntos..."

"Fuimos el día antes y no podíamos ni andar en el césped", acata el entrenador rayista

Íñigo Pérez dirige al Rayo Vallecano durante un partido / Flor Tan Jun

En el aire permanece todavía la disputa del partido de la jornada 23 de LaLiga EA Sports que debía haberse disputado en el estadio de Vallecas el pasado 7 de febrero. El último examen del estado del césped, esa misma mañana, llevó a LaLiga a tomar la decisión de aplazar el Rayo-Oviedo a una nueva fecha. No se conoció hasta días después el nuevo encaje en el calendario, el 4 de marzo finalmente a las 19:00h, aunque la batalla legal en la que se ha inmerso el cuadro carbayón aspira todavía a que se conceda su petición de obtener la victoria en los despachos.

Los asturianos no han cesado en su empeño de hacer constar el perjuicio sufrido hace dos semanas, considerando que tanto el Rayo Vallecano se saltó el reglamento al no presentar una sede en condiciones como que LaLiga no tenía competencias para decretar la suspensión en la misma mañana del partido. La justicia deportiva estudia el caso y, a la espera de la una resolución definitiva, el entrenador rayista asume con pesar y expectación el fallo.

De hecho, Íñigo Pérez incluso se pone en la situación de que su equipo sufra una derrota en su casillero sin haber saltado al terreno de juego siquiera. "Confiaremos en que la justicia prevalezca y, si dice que el Oviedo tiene que ganar los tres puntos, lo tenemos que aceptar", asegura el navarro, que admite con estas palabras cómo el campo estaba impracticable para recibir a los carbayones: "Fuimos el día antes y no podíamos ni andar en el césped, la siguiente semana sí. Muestro mucho empatía con el Oviedo y los aficionados porque si nos hubiera ocurrido en el Tartiere, me hubiera sentido igual".

Muchos factores externos han dejado huella en la temporada de un Rayo que comenzó con la ilusión por la Conference League y ha incorporado el sufrimiento por sellar la permanencia. Una dificultad añadida para el equipo, como acata de igual modo Íñigo Pérez. "No debemos aislarnos de todo en el Rayo", dice, a la espera de "dialogar y tender puentes" para solucionar problemas como los que han llevado a la mencionada suspensión, al cambio de sede de la anterior jornada o al vaivén de lugares de entrenamientos: "Entrenar en un campo en condiciones, no como el nuestro, ayuda al jugador en todo", señala en modo autocrítico.