Keylor Navas confiesa cómo vivió el capítulo del fax tardío de De Gea en el Real Madrid: "Fue una respuesta de dios a nuestra oración"
El portero costarricense recuerda el capítulo que pudo haber dinamitado su etapa en el Real Madrid justo antes de conquistar las tres Champions consecutivas

Keylor Navas, defendiendo la camiseta del Real Madrid en la Champions League / Power Sport Images

La resiliencia de Keylor Navas hasta dominar Europa bajo los palos del Real Madrid se ha convertido ya en una gran producción de Netflix que saldrá a la luz en las próximas fechas. Hasta entonces, el guardameta costarricense ha repasado en entrevista con el Diario As el camino de espinas que tuvo que atravesar. No fue fácil para él romper su techo en la 'Casa Blanca', pero tampoco ganarse la confianza del club de manera indiscutible en unos años en los que coqueteó seriamente con una salida que terminó posponiéndose hasta concluir una etapa gloriosa. El propio Navas desvela al fin cómo vivió en sus carnes el capítulo del famoso fax tardío de David de Gea, el llamado a ser su sustituto en 2015.
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Recuerda en estas líneas Keylor Navas cómo sus grandes registros con el Levante en Primera División y su excelente participación en el Mundial 2014 catapultaron su salto al estrellato. Admite que cuando supo del interés madridista en pagar su cláusula, así se lo dijo el presidente granota Quico Catalán, dijo "a ojos cerrados que sí". Sin embargo, después de sus primeros años de alegrías defendiendo el escudo del Real Madrid, toda su etapa estuvo a punto de dinamitarse en aquel famoso día de cierre de mercado.
"Me llamaron a casa sobre las 16 o 17h para plantearme esa opción. Me habló el entrenador del United (Van Gaal) para convencerme. Entonces hice una oración con mi familia para decirle a dios que se hiciera lo que fuera mejor para nosotros, según su consideración", cuenta, congratulándose después de lo vivido por el hecho de que "el fax no llegó a tiempo y eso fue una respuesta de dios a nuestra oración".
"Fueron horas frenéticas de ir y volver al aeropuerto, revisiones médicas, mirar contratos y hacer reuniones", recuerda, sabedor de que fue el gran reforzado cuando los planes de traspaso saltaron por los aires: "Cuando se cerró el plazo y no había llegado el fax todos estaban estresados menos mi mujer y yo. Me despedí de los dirigentes del Real Madrid que estaban negociando y me fui para casa muy tranquilo, sabiendo que algo mejor iba a llegar", puntualiza. Para colmo, fue a partir de esa temporada cuando se reanudó el rodillo blanco por Europa, conquistando hasta tres Champions de manera consecutiva.
Una odisea en Albacete
Para llegar hasta ese momento, no obstante, Keylor Navas recuerda a As los "momentos duros" que tuvo que superar al aterrizar en España de la mano del Albacete. "Cuando quedaban diez días para llegar a fin de mes ya no había casi nada en la cuenta", asegura, poniendo en relieve su situación: "Nos llegaba para pagar el alquiler, comprar algo de comida y poco más. En la última parte de cada mes teníamos que recurrir a la tarjeta que tenía mi esposa para cubrir necesidades básicas".
El incidente racista entre Prestianni y Vinicius
En otro orden de cosas, también tuvo tiempo el tico de ahondar en una actualidad deportiva marcada a nivel internacional por el último incidente racista sufrido por Vinicius Júnior. Keylor, quien coincidió con el brasileño desde sus inicios en el vestuario del Real Madrid, lo recuerda como "un diamante con buena actitud y ganas de trabajar". "Que tenga ahora ese nivel no me extraña porque lo vi evolucionar y presencié las horas que Zidane invirtió en él después de los entrenamientos", admite, aunque "muy triste" por el altercado con el argentino Gianluca Prestianni durante el último Benfica-Real Madrid.
"Cuando le sucede a alguien que conoces, como es el caso de Vini, te sientes identificado en el sentimiento y el dolor que pueda estar pasando en ese momento", añade en esta entrevista, en la que termina pidiendo medidas que permitan erradicar estas situaciones. "Es necesario un castigo fuerte para las personas que se equivocan de forma intencionada. Eso no es un error puntual, sino un pensamiento que se lleva dentro y cuando uno se siente atacado lo saca a relucir", advierte respecto a este problema.




