Me pasa una cosa
Humor

"Me quedé en un callejón sin salida": el momento más incómodo de Manuel Burque en un vestuario

El humorista no sabía dónde meterse

"Me quedé en un callejón sin salida": el momento más incómodo de Manuel Burque en un vestuario

Madrid

A Manuel Burque le pasa de todo. Si hace apenas una semana nos contó la historia de cómo acabó ayudando a una abuela nazi a subir las compras a su casa, en esta ocasión ha compartido una historia todavía más truculenta. Todo ello durante una nueva entrega del Me pasa una cosa, programa en el que el humorista aborda todo tipo de miedos y fobias junto a personalidades que las sufren en primera persona. Y como en esta ocasión tocaba abordar los escrúpulos de Juan Dávila, el humorista ha aprovechado para sacar a la palestra uno de sus pasajes más oscuros: "Hoy vamos a hablar de escrúpulos. Yo no soy del todo escrupuloso, pero no me gusta ducharme en baños públicos o gimnasios".

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Burque reconoce que le da bastante pudor y que, por norma general, prefiere ducharse en casa en la más absoluta intimidad: "Normalmente, cuando acabo en el gimnasio, me cambio la camiseta como mucho, saco la mochila de la taquilla y me piro". Todo ello porque los vestuarios le parecen una especie de circo de los horrores, tal y como le ha confesado a la psicóloga del programa, Deborah Murcia: "Tú estás en un gimnasio masculino y de repente escuchas un ruido raro o a alguien frotándose el culo violentamente de cuclillas. Es como una cosa muy desagradable".

"¿Puedes echarme crema?"

De ahí que intente salir cuanto antes del vestuario y ducharse calentito en su casa. Pero hay veces en las que no le da tiempo a evitar lo inevitable: "Resulta que el otro día estaba yo cambiándome la camiseta y, de pronto, sale un anciano de unos 85 años en pelotas después de haberse duchado. Entonces saca una crema y se empieza a untar todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, incidiendo sobre todo en el pene y sus testículos. Era como un pavo al que untas de mantequilla en Acción de Gracias, pero él a sí mismo".

Al ver que Burque todavía no se había duchado, el hombre le preguntó al humorista si podía echarle crema en la espalda porque no llegaba a la misma. Además, tenía un eccema en esa zona, por lo que era bastante importante cubrir esta zona del cuerpo para evitar el avance de esta afección. Sin embargo, a Manuel Burque le daba bastante cosa y le explicó que no podía hacerlo porque tenía un poco de prisa. Pero al ver que se lo pedía nuevamente por favor, y le explicaba su problema con el eccema, accedió.

"Eres un guarro"

En declaraciones a la Cadena SER, Manuel Burque reconoce que se quedó en un callejón sin salida: "Entonces, cogí la crema y se la unté por la espalda. Fui un buen samaritano. Le unté la crema por la espalda. Hablamos de una crema amarilla, no de una de esas de Nivea hidratantes, no, era amarilla. Y cuando me estoy lavando las manos para irme, me pregunta a ver por qué no me voy a duchar".

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Entonces, Manuel Burque le explicó que prefería ducharse en casa. Algo que no pareció sentarle del todo bien al anciano, quien aprovechó la ocasión para llamarle guarro por no ducharse junto a los demás en el vestuario. Y la psicóloga no termina de entender cómo puede estar siempre de movidas con ancianos: "Siempre tienes movidas con la gente mayor".

David Justo

(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en...