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Internacional

El burka ya está prohibido en decenas de países en todo el mundo: los distintos casos en Europa, África y Oriente

Al menos ocho países laicos en Europa, y varios musulmanes ya lo prohíben desde hace años, pero los argumentos no son en favor de la igualdad y dignidad de las mujeres, sino por razones de seguridad pública

Mujer afgana con un burka en la ciudad de Kandahar (Afganistán). / NAVEED TANVEER

Madrid

Esta semana el Congreso ha rechazado la propuesta de Vox de prohibir el burka y el niqab en las vías públicas. La proposición de ley nombraba directamente a estas dos prendas islámicas; y precisamente por eso, la mayoría de partidos la ha rechazado.

Desde el PSOE aseguran que "nunca" apoyarán una propuesta que "pretenda avivar el odio al diferente". En Sumar han dicho que "lo único que hace Vox es buscar un marco de odio". Compromís ha advertido que el objetivo de la propuesta es "que la gente tenga miedo de su vecina musulmana". Y desde Junts afirman que han votado en contra porque la ley "no pasaría ni un filtro europeo", y que "está muy mal hecha".

En España el 0,01% de la población musulmana viste el burka; y en otros países europeos las proporciones son muy parecidas. Sin embargo, al menos 8 países ya lo ha restringido o regulado de alguna manera con una legislación que toma otras perspectivas.

Europa

Francia, cuyo Estado se basa en el principio de laicidad estricta (laïcité), restringe, desde hace casi 20 años, la simbología religiosa de cualquier confesión por parte de instituciones y empleados públicos, para asegurar la neutralidad del servicio público, la igualdad de género y el orden público. También están vetados otros tipos de velo para menores en las escuelas. En 2010 el aprobaron una ley que prohibía el velo integral y cualquier prenda que cubra completamente el rostro en vías públicas, transportes, comercios y edificios administrativos, por ser un requerimiento de civismo para la interacción social, la integración y la seguridad.

De todos modos, en Francia no está prohibida la religión, porque sí que se permite el rezo en el ámbito privado y en lugares de culto.

En Alemania no tienen una ley estatal que prohíba llevar el burka y niqab, porque según el propio parlamento alemán, vulneraría la libertad religiosa, y por ende, la constitución. Además, según estimaciones estatales, en Alemania hay menos de 200 mujeres que vistan el burka

Sin embargo, desde 2017 aplican una restricción parcial en algunos ámbitos. El está prohibido para funcionarias públicas, juezas o militares, mientras estén de servicio. También se prohíbe cubrirse el rostro al conducir.

Además, algunos estados federales también aplican el veto al alumnado en las escuelas. Por ejemplo, en Baviera han desarrollado normas escolares que permiten prohibir el niqab porque lo consideran un “obstáculo objetivo” para la enseñanza y la comunicación.

En Italia tampoco hay una ley que prohíba expresamente el uso del hijab; sin embargo, sí que aplican restricciones parciales basadas en una ley vigente desde 1975 que prohíbe vestir prendas que oculten el rostro, salvo por razones justificadas, como cuestiones de salud. Además, también aplican restricciones locales en ciertas escuelas o servicios públicos.

En Portugal, donde un 0,5% de la población es musulmana, también están debatiendo sobre una propuesta parecida a la de Vox.

Bélgica, Países Bajos, Dinamarca, Austria, Bulgaria y Suiza son los otros países europeos que prohíben o regulan de alguna manera el burka y el niqab.

La mayoría de ellos han vetado cualquier prenda que cubra el rostro y no permita la identificación de la persona, por lo que, aparte de las prendas islámicas, también incluyen pasamontañas, cascos de moto, barba postiza o máscaras.

A pesar de todo, el número de mujeres que visten el burka en Europa es tan reducido que varias mujeres, como una portuguesa de origen mozambiqueño, asegura que las suelen tomar por turistas.

Países musulmanes

En Tayikistán y Kirguistán están prohibidos el niqab y el burka, y también el hiyab y la abaya porque argumentan que no son tradicionales de la confesión y cultura centroasiática.

Marruecos prohibió en 2017 la fabricación y venta burkas (aunque no su uso personal) por razones de seguridad nacional después de varios ataques yijadistas.

En otros países africanos y asiáticos como Camerún, Chad, Túnez o Sri Lanka sí que lo han prohibido en la vía pública, después de varios atentados terroristas muy graves, para evitar explosivos ocultos y facilitar la identificación de las personas.