Carrusel Deportivo
Baloncesto

Los de Scariolo firman una épica remontada para consagrar su tercera final copera consecutiva

Con un triple de Hezonja en los últimos segundos, el Real Madrid consigue imponerse sobre el Valencia por 106-108

Mario Hezonja durante el Valencia Basket contra Real Madrid / Borja B. Hojas

En la primera semifinal de la Copa del Rey, el Roig Arena acogía una final anticipada: Valencia Basket contra Real Madrid. Los locales buscaban colarse en la final tras la cómoda victoria contra Joventut Badalona, mientras que los de Scariolo se cobraron su venganza contra el Unicaja, ganadores de la pasada edición precisamente sobre el conjunto blanco.

Con la bola en juego, fue el Madrid el encargado de inaugurar el electrónico con un triple de Deck, el cual fue respondido de manera inmediata por Taylor para protagonizar un emocionante inicio de partido. El Valencia se mostraba superior gracias a Reuvers y Montero, que sumando de tres obligaron a Scariolo a pedir el tiempo muerto. Con un dominio total del conjunto local y las seguidas anotaciones de Reuvers, el primer cuarto de la semifinal finalizó con un abultado 34-16.

Nada más iniciar el segundo acto, dos dobles muy seguidos por parte de Campazzo y otro más de Hezonja permitieron al Madrid comenzar a creer. Los de Scariolo, que poco a poco iban alcanzando a los de Pedro Martínez, habían dado con la tecla y, con un Hezonja espectacular, la diferencia iba decreciendo. A poco de cerrar el cuarto, el Valencia, que no solo estaba perdiendo su ventaja, sufrió la lesión de Kameron Taylor. El máximo anotador del encuentro, que sufrió molestias en el banquillo, tuvo que ir cojeando al banquillo. Por su parte, el conjunto blanco, que firmó diez minutos de máximo nivel, consiguió cerrar el parcial con un 20-34 y un resultado en el marcador de 54-50. El descanso sería un punto de inflexión para los dos combinados.

Iniciando el tercer acto, y con el regreso del alero estadounidense del cuadro local, los de Scariolo comenzaron de forma arrolladora con dos triples de Llull y Hezonja, los cuales permitieron volver a poner la igualdad en el marcador; algo que no ocurría desde el inicio del partido. En un abrir y cerrar de ojos, las buenas jugadas de Campazzo y Maledon eran las encargadas de marcar la diferencia en la cancha, mientras que Taylor seguía siendo el más efectivo de los valencianos. Cambiando los roles del partido, ahora era Pedro Martínez el encargado de pedir tiempo muerto. Las indicaciones surtieron efecto y con ello, el Valencia consiguió encarar el último cuarto con un resultado a favor de 79-77. La igualdad era máxima.

Taylor y Montero eran los encargados de firmar los primeros puntos del cuadro naranja, defendiendo una distancia de cuatro puntos. El Valencia se gustaba, y un 2+1 de Jean Montero dejaba muy tocado al conjunto de Scariolo, que se encontraba ocho abajo. El entrenador italiano, a falta de siete minutos, se veía obligado a pedir un tiempo muerto en busca de dar la vuelta a un duelo que comenzaba a ponerse muy cuesta arriba. Montero, que estaba realizando una exhibición, conseguía imponerse ante un Hezonja que, mediante sus triples, daba vida a un cuadro blanco totalmente noqueado. Tavares y Campazzo hacían soñar con la remontada, pero de nuevo, un letal Montero buscaba frenar las aspiraciones blancas con un magnífico triple. Con cinco abajo, dos más tres de Hezonja en los últimos permitieron al Real Madrid consagrar una épica remontada que finalizó con 106-108.

Finalmente, los de Scariolo, que firmaron un notable segundo y tercer cuarto, se encomendaron a un heroico Hezonja que, con dos triples en los últimos compases de encuentro, permitió al Real Madrid alcanzar su tercera final consecutiva. Los de Scariolo ya esperan a Barcelona o Baskonia, el otro duelo de las semifinales.