Torrente ya es presidente
Aquí no tenemos costumbre de hacer publicidad. Pero creo que, por una vez, será aceptable hablar de una película aún no estrenada
Torrente ya es presidente
Barcelona
Aquí no tenemos costumbre de hacer publicidad. Pero creo que, por una vez, será aceptable hablar de una película aún no estrenada. Porque, dada la cantidad de anuncios en todas partes, se habrán enterado ustedes de que Santiago Segura, rey del cine popular español, saca pronto una nueva película. Se llama “Torrente, presidente”.
Aprieto los puñitos y deseo, muy fuerte, muy fuerte, que el señor Segura goce de la habitual fortuna. La verdad es que esta vez lo tiene complicado. Cuando empezó la saga de Torrente, hace casi 30 años, aún eran posibles la sátira y la parodia, el humor guarrillo y la astracanada. Ese personaje, Torrente, tuvo el gran mérito de predecir el futuro.
Supongo que el director de la película será consciente de que ahora hay un problema. Y es que, señor Segura, Torrente ya es presidente. Y no de un país medianito, como España, sino de Estados Unidos.
El Torrente americano es (presuntamente) pedófilo y violador. Estafa a sus ciudadanos con criptomonedas cutres. Ha creado una Gestapo de robocops para detener niños. Se dedica profesionalmente al racismo y al colonialismo. Miente más que habla. Y en cuanto a lo de ser facha, ha descubierto territorios que la humanidad ni siquiera imaginaba.
El Torrente americano tiene a políticos y políticas españoles intensamente dedicados a restregar la lengua, y a veces la medalla, por el extremo terminal de su tubo digestivo, pasando a conciencia por el rafe anococcígeo y llegando, cuando les parece necesario, al colon sigmoideo. A ver quién es capaz de hacer una parodia con eso.
No sé cómo el Torrente español puede igualar, en ridiculez y asquerosidad, al Torrente americano.
En fin, veremos. Lo dicho, señor Segura: que haya mucha suerte.
Me llamo Enric González. Espero que disfruten del fin de semana.