El director de cine Martín Cuervo revela cómo acabó tatuándose el escudo del Real Madrid en la boda de Isco y por qué se lo borró después
Cuervo confiesa que el futbolista le dijo que no lo hiciera

El director de cine Martín Cuervo comenta una anécdota que le ocurrió en la boda del futbolista Isco
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Madrid
En el último programa de La cena de los idiotés de Aimar Bretos han participado los míticos periodistas Manuel Jabois y Ángeles Caballero, junto con la presentadora Marta Márquez y el director y guionista de cine Martín Cuervo.
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Entre dilema y dilema, los idiotés se han preguntado unos a otros si tienen tatuajes a lo que todos han dicho que no menos el director. "Es de una historia rocambolesca, la verdad, porque está tapando otro", confiesa Cuervo.
"Me tatué el escudo del Real Madrid en la boda de Isco", asegura el director de cine. La primera reacción es la de Jabois: "¡Qué grande!"
El director explica el contexto de esta anécdota que tuvo lugar en la boda de Isco Alarcón, exjugador del real Madrid. "Fue el día de la Champions, entonces ganamos, nos emborrachamos muchísimo y cinco imbéciles dijimos: 'Hay un tatuador, me tatúo el escudo del Madrid' y dije 'Claro que sí'", relata.
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"Isco me dijo que no lo hiciera"
Sin embargo, al día siguiente se arrepintió. "Y al día siguiente dije, pero ¿qué he hecho?", admite Cuervo. "Si soy el Madrid, pero ¿tanto? No sé si tanto", continúa. El director comenta que, para tapar este tatuaje, se hizo otro de un puzle.
"¿Isco cómo se lo ha tomado?", pregunta Jabois. "Me dijo: 'No, no lo hagas, idiota. No te hagas eso', porque a Isco le daba un poco igual", afirma el director, que añade que no solo se tatuó él, sino también otros cinco amigos, sin embargo, ellos no se lo han tapado.
Una alternativa de tatuaje que se le había ocurrido a Cuervo y que al final no hizo fue tatuarse la tecla de F5 del teclado del ordenador. "Lo estaban poniendo (el fútbol) en un ordenador y se quedaba colgado y, entonces, se iba retrasando el tiempo. Entonces ya llevábamos mucho retraso y fui yo a darle a la tecla de F5 y, cuando le di, ¡gol!", relata.
"Y entonces la gente empezó a mantearme, porque volví a darle y fue el segundo gol y me iba a tatuar el F5, por lo de actualizar", concluye el director.

Luna González Gala
Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.




