"Fue una cuestión de buen gusto": Mario Vaquerizo explica su boda con Alaska en Las Vegas
Así recuerda el cantante su enlace

Mario Vaquerizo explica su boda con Alaska en Las Vegas
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Elvis Presley es una de las figuras más importantes de la historia de la música sin discusión. Una que no solo marcó un antes y un después en ella, sino que marcó también toda una cultura que traspasa fronteras y que sigue vigente aunque hayan pasado más de 40 años desde su muerte. 'El rey del rock and roll' es más que un cantante, más que un actor, se convirtió en un icono cultural que influenció de manera potente la sociedad, y como tal, se merece un recuerdo especial. Eso lo creen también en El Faro, donde se ha hecho un especial con la intervención de expertos en su figura y personas a las que marcó de manera muy fuerte. Entre ellos está Mario Vaquerizo, que intervino en el programa.
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Tal es la importancia de Elvis en el también cantante, que incluso estuvo presente en su boda con Alaska. Estos se casaron en Las Vegas, allá por 1999, y lo hicieron al más puro estilo americano de la zona, con Mario vestido de Elvis. Mara Torres le preguntó que a qué se debió esta decisión, a lo que contestó que fue "una cuestión de buen gusto". "Cuando tú decides unirte de por vida con la chica que más te gusta y con la que crees que vas a pasar el resto de tu vida, cosa que a día de hoy sigue pasando en mi caso y en el de Alaska, pues eliges el sitio divino, que para mí son Las Vegas, donde Elvis estuvo en sus últimos días", explicaba el líder de Nancys Rubias.
Y tirando de su ya conocido sentido del humor, comenta que decidió disfrazarse de Elvis por algún motivo más, y es que decía que a Alaska "le gustaba un montón y me veía mucho más sexy", teniendo también el plus de que así podría "emular, salvando las distancias, a uno de los chicos más totales y a los que yo siempre he tenido como referencia". Fue un enlace que nunca olvidará, desde "los nervios en el Hotel Excalibur de Las Vegas" hasta todo lo que significaba este lugar en ese momento, porque aunque ahora también le gusta esa vuelta de tuerca que le han dado para parecer "una especie de paraíso de Kardashian", Las Vegas de finales del siglo pasado, cuando se casó con Alaska, tenía un encanto especial para él. Uno que afirma que echa algo de menos.
"Los neones y las alfombras. Ibas pasando de un hotel a otro y lo sabías por el tipo de alfombra que se ponía", siempre con la figura de Elvis presente en su ideario, porque para Mario, "hablar de Elvis, hablar de Las Vegas, hablar de ese tipo de cosas, de esa especie como de paraísos artificiales que se dice, no es ajeno a mi mundo ni a mi naturaleza". Es la nostalgia de los momentos felices y de los iconos que nos marcan lo que se puede destacar de sus palabras, así como esa personalidad tan característica que tiene él y que también se puede ver en cómo planificaron su unión, porque en un entorno de glamour extremo como el que hay en este lugar de Nevada, ellos decidieron buscar lo que se pudiera diferenciar un poco de lo establecido.
Boda en la capilla "más cutre"
Vaquerizo explicaba que el disfraz de Elvis lo alquilaron en una tienda especializada en esos trajes, destacando la felicidad que tenían cuando tanto él como Alaska se vieron allí, de esa tinta. "Yo me puse súper nervioso", afirmaba el cantante, que asegura que buscaron la capilla "más cutre" que pudieron, una que se llamaba 'Viva Las Vegas', situada en Downtown, pero que para la pareja era perfecta. "Nos cantaron 'Always on my mind'", su canción favorita, y todo eso metido en la coctelera fue "un momento de comunión absoluta". Todo ello a pesar de las voces que hubo en ese momento que no creían demasiado en la relación de los dos artistas, que siempre ha tenido la sombra de la duda sobrevolándoles, pero que no ha sido ningún problema, según le decía a Mara Torres.
"Lo que opinen los demás está de más. Yo creo que las cosas hay que hacerlas por convicción propia, más allá del reconocimiento de los demás", decía un Mario Vaquerizo que asegura no haber buscado el reconocimiento ajeno, sino el suyo propio: "El resto, pues me da exactamente igual. Yo he sido muy feliz, sigo siendo muy feliz". Entre tanto, cerraba su intervención diciendo que está encantado de que "se siga recordando artistas tan irrepetibles como es Elvis" porque "muchas veces la gente dice lo de que si es un genio", aunque reflexionaba sobre que "el término genio es muy difícil de aplicar porque lo que para mí es un genio, para el otro no lo es", pero lo que sí tiene claro y es incontestable es que "Elvis es una persona única e irrepetible", tanto que hasta quiso que estuviera presente en uno de los días más felices de su vida.
Escucha El Faro completo
Este es un fragmento de El Faro, con Mara Torres. Puedes escuchar el programa completo aquí:


Miguel Muñoz
(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad...




