La famosa estrella WOH G64 ya no es roja
Muy conocida entre los aficionados a la astronomía y objeto de estudio de los científicos, es una de las estrellas más grandes que conocemos
La estrella gigante WOH G64, dentro de la Gran Nube de Magallanes, con algunos de los Telescopios Auxiliares del VLTI en primer plano. Crédito: ESO/K. Ohnaka et al./Y. Beletsky (LCO)
WOH G64, una de las estrellas de la Gran Nube de Magallanes, ha pasado de ser una supergigante roja —un sol anciano, frío y colosal— a convertirse en una "hiper-gigante amarilla", mucho más caliente. Su temperatura ha aumentado más de 1.000 grados en muy poco tiempo. La que se considera una de las estrellas más grandes y famosas de nuestro vecindario galáctico ha cambiado de color y temperatura en un tiempo récord. Es una oportunidad excepcional para observar la evolución estelar en tiempo real e investigar los procesos que moldean nuestro universo.
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El trabajo, publicado en Nature, y del que es autor principal el español Gonzalo Muñoz-Sánchez, del Observatorio Nacional de Atenas, señala que WOH G64 ha sufrido una "transición dramática". Entre los años 2013 y 2014, su temperatura ha aumentado, de forma repentina. La estrella parece estar atravesando "una fase evolutiva crítica". Es como una bombilla de gigantesca potencia que, al final de su vida, se está volviendo inestable. Ha pasado de ser un gigante "tranquilo" —y frío— a uno mucho más caliente y activo. Primero se atenuó en 2011. Luego se recuperó y se volvió "más amarilla y cálida" (ahí es cuando se elevó de temperatura en 1000 grados) entre 2013 y 2014. En 2025, "se desvaneció considerablemente". También experimentó cambios en la composición química de su atmósfera.
¿Cómo lo han descubierto?
Los investigadores, un amplio equipo internacional, no se han limitado a mirar por un telescopio convencional. Han analizado datos recogidos desde 1992, utilizando técnicas de espectroscopia. Esta técnica descompone la luz de la estrella como si fuera un código de barras: si el código cambia, sabemos que la composición o la temperatura de la estrella ha variado.
Con este sistema, el estudio ha planteado dos hipótesis. En primer lugar, WOH G64 "podría formar parte de un sistema estelar binario", es decir, estar acompañada por otra estrella más pequeña y que no vemos. Al interactuar con ella, una parte de su atmósfera ya ha sido eyectada, cambiando su aspecto de supergigante roja a una hipergigante amarilla.
La otra hipótesis es que en realidad siempre ha sido una hipergigante amarilla que, durante décadas, ha estado "experimentando una erupción de material que le dio su aspecto rojo" hasta finalizar en 2014.
¿Por qué es importante?
Este descubrimiento es fundamental porque nos ayuda a resolver el "enigma de las supergigantes rojas desaparecidas". Los astrónomos siempre se han preguntado por qué no vemos explotar tantas estrellas rojas como esperaríamos. La respuesta podría estar en WOH G64: muchas de ellas cambian de estado justo antes del final.
Los hallazgos plantean la cuestión de si las supergigantes rojas extremas, como WOH G64, existen "porque son sistemas binarios en interacción". Es decir, que no alcanzarían estos estados extremos si fueran estrellas individuales.
Este trabajo servirá para predecir con mayor exactitud cuándo y cómo morirán las estrellas más grandes del universo, ayudándonos a entender el origen de los elementos pesados que forman planetas como el nuestro.
Javier Ruiz Martínez
Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación...Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación en la SER. Trabajo en el mejor trabajo del mundo: hacer radio. Me gusta contar historias desde la calle.