Millás cuenta con detalle el día que rechazó un regalo: "¿Por dónde empieza uno a corromperse?"
El escritor fue el protagonista de 'Lo de Évole' este domingo y compartió muchas reflexiones y anécdotas

Juan José Millás durante su entrevista en 'Lo de Évole' / LA SEXTA

Madrid
Jordi Évole se trasladó al refugio de Juan José Millás en Muros de Nalón, en Asturias, para hacerle una entrevista en profundidad. Más de nueve horas de grabación, como el propio escritor contó en A vivir que son dos días, en las que reflexionaron sobre lo barroca que es la naturaleza, qué habría pasado si los Borbones hubieran sido bajos o la vejez.
Una de las anécdotas que compartió con Évole tiene su origen una entrevista en La Revuelta en la que Millás contó que sus primeras novelas están escritas a mano con un Bic negro punta fina: "A los dos días me pone un correo mi agente. Me dice "Juanjo, nos han escrito de la casa Bic, que están encantados con lo que dijiste del bolígrafo y que si puedes dar tu dirección para que te envíen un obsequio". Entonces yo contesté a mi agente: "Dale las gracias, pero dile que no puedo aceptar un obsequio". Y a continuación explicó por qué: "Me iban a mandar a lo mejor tres cajas de bolis, pero ¿por dónde empieza uno a corromperse? Es decir, si a mí me mandan esto y a mí esto me halaga, más que solucionarme nada porque me puedo comprar los bolígrafos que quiera".
Millás también considera que aceptar ese tipo de regalos es una "cuestión de vanidad": "Si yo acepto esto, el siguiente paso, en una entrevista o en un momento determinado, ¿cuál puede ser? Entonces mejor cortar por lo sano. Yo creo que la mezcla de la corrupción económica va también ligada a la mezcla de la vanidad. Yo creo que el límite lo tienes que poner desde el primer día con los bolis".
De separado a separado
Uno de los momentos más interesantes de la entrevista fue cuando los dos estaban en la cocina preparando un pescado que habían comprado en una furgoneta y Évole se interesa sobre la separación de Millás. "Fuimos la primera generación que nos separamos. Todavía no existía el divorcio", contaba el escritor. El periodista intenta ir más allá, intentado sonsacarle los motivos que le llevaron a esa separación y Millás le hace saber que no va a contar detalles: "Tú montas estos tinglados de tres días de convivencia y la gente baja la guardia y le sacas los hígados. Hay que tener cuidado contigo. Tengo pudor. Y yo creo que tú lo que buscas es una ruptura. Que está bien, tus entrevistas las veo porque me gustan. Pero hay que defenderse un poco de ti, porque en una de esas no sabes lo que estás diciendo", intenta zanjar.
Acostumbrado también a hacer entrevistas, el escritor le pregunta a Évole por su separación y el periodista se da cuenta de que su curiosidad se ha vuelto en su contra: "Tengo la sensación que me estás pescando tú a mí hoy, eres hábil, yo te pregunto por tu separación y tú me preguntas por la mía, yo no he hablado nunca", le dice.
Millás hizo un símil de las separaciones con la gramática: "Es como romper una frase, se rompe una sintaxis que se había creado y que con el tiempo se ha ido". Évole por su parte le explicó que tiene libros todavía en casa de su ex y al final acabó enseñándole la foto de un autógrafo de Millás que tiene en uno de esos libros que todavía no se ha llevado.




