Sospechas sobre si Trump se hizo pasar por otra persona y llamó a la televisión para criticar la decisión del Supremo contra los aranceles: "Hakeem Jeffries es un tonto"
La voz es idéntica a la del presidente y se hacía llamar John Barron, el nombre que empleaba en los años 90 cuando llamaba a la televisión haciéndose pasar por su jefe de prensa para criticar algo que no le gustaba
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la rueda de prensa ofrecida este viernes tras el fallo del Supremo contra sus aranceles. / Elizabeth Frantz
Madrid
El pasado viernes, justo después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos tumbara la mayoría de aranceles que pretendía imponer Donald Trump, un hombre llamó por teléfono a la televisión CSPAN. Se hacía llamar John Barron y criticaba la decisión de los jueces como "la peor que habían tomado nunca".
Ese hombre, con una voz muy similar a la del presidente de Estados Unidos, se hacía llamar John Barron y, como los medios estadounidenses recuerdan, ese era el nombre que el propio Trump empleaba en los años 90 cuando llamaba en persona a la televisión haciéndose pasar por su jefe de prensa para criticar algo que no le gustaba.
"Esta es una decisión terrible", incidía una y otra vez, antes de empezar a criticar directamente al congresista Hakeem Jeffries de quien dijo que "es un tonto" y al senador Chuck Schumer, del que señaló "que no puede cocinar una hamburguesa con queso". Ese telespectador sentenciaba que los "verdaderos estadounidenses no serán felices" con esa decisión del alto tribunal sobre los aranceles y acababa diciendo que "es una vergüenza".
Lo que sí hizo Trump unas horas después poniendo su voz y su cara fue anunciar este fin de semana nuevos aranceles después de que el Supremo negara la legalidad de los anteriores. En este caso se trata de un gravamen general del 15% amparada en otra ley distinta, cuando lo que el Supremo tumbó fueron aranceles del 10%. Un pulso que, en caso de salir vencedor Trump, hará que la Unión Europea y España pierdan.
En el caso de la Unión Europea, el arancel efectivo subirá siete décimas, del 11,7% al 12,5%. Y en el caso de España subirá un poco más: del 14,3 al 15,7%. Esta diferencia se debe a que, aunque sobre el papel el arancel es el mismo, el tipo de productos que se venden en Estados Unidos no, y en el caso de España hay más volumen de ventas de productos con aranceles más altos.