Denunciar y empezar otra batalla: el nuevo episodio de 'No sé cómo era antes' pone el foco en la violencia institucional
El nuevo episodio de este documental de Pódium Podcast y la Cadena SER profundiza en la revictimización que causa el proceso judicial y en la importancia de las alianzas entre mujeres

Episodio 3 | Necesito saber la verdad
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Tras diez años de relación, Ángela decide romper el silencio. Le cuenta lo que está viviendo a su familia, que la protege y le ayuda a salir definitivamente de la relación. Pero para acabar del todo necesita dar un paso más: hablar con la expareja de él. Durante años, Ángela había escuchado cómo él decía que su expareja era una maltratadora que quería quitarle a su hija. Ella le había creído, pero, en ese momento, se dio cuenta de que todo era mentira.
El episodio narra ese contacto entre Ángela y Elena, un nombre ficticio. Ambas contrastan relatos y conductas y se dan cuenta de que han sufrido lo mismo. “Esa conversación supone el principio de mi propia credibilidad. Ella le da valor a mi historia”, dice Elena en el documental. “Todo lo que yo he vivido, ella lo puede corroborar porque ha vivido lo mismo”.
La segunda parte del capítulo se centra en el recorrido policial y judicial posterior que Ángela describe como “la cárcel del proceso”. Desde el momento de la denuncia en la comisaría, Ángela sufre, según su relato, un constante cuestionamiento. Un error burocrático, además, la condena a un proceso eterno en el que los jueces no dejan de pasarse unos a otros su caso. Tiene que esperar alrededor de 10 meses para que un juzgado comience a investigarlo.
“Lo que sucede es una burocratización del proceso penal”, apunta Paula Ibáñez, abogada especializada en violencia de género. “Se automatiza todo el recorrido para llegar al resultado. Por el camino, las personas sufren y se sienten cuestionadas. Esto no es algo que se contemple, que se valore o que se trate de erradicar porque [se percibe como] algo secundario”.
Los periodistas acompañan, además, a Ángela a un peritaje forense, mostrando el impacto físico y psicológico que tiene sostener el relato una y otra vez ante distintas instancias. Ansiedad, insomnio y miedo atraviesan este tramo del episodio, que subraya el contraste entre la dureza del procedimiento y la importancia de la red de apoyo personal. La ayuda de Elena, de su hermana y sus amigos se convierte en un elemento central de reparación.
Este episodio del documental explica por qué muchas mujeres no llegan a presentar una denuncia: tienen miedo a no ser creídas. En España, se estima que el 90% de los casos de violencia sexual no se conocen. Además, el 80% de las denuncias no llega a juicio, según un análisis de El País.
‘No sé cómo era antes’ está guionizado y dirigido por Sara Selva y Manu Tomillo y cuenta con el diseño sonoro de Elisabeth Búa y la edición de Ana Ribera. Cada martes, un nuevo episodio.




