El cine en la SER
Cine y TV

Goyas 2026 | Mesa de actores con Álvaro Cervantes, Susana Abaitua, Tamar Novas y Ángela Cervantes

Cuatro de los intérpretes nominados en esta edición de los premios de la Academia de Cine conversan sobre sus inicios, la vulnerabilidad en las alfombras rojas, el reto de sus personajes y los cambios en la industria

Goyas 2026 | Mesa de actores con Álvaro Cervantes, Susana Abaitua, Ángela Cervantes y Tamar Novas

Cadena SER

Madrid

Parte del gran cambio en el cine español en la última década está en una nueva generación de directores, directoras y productores que han abierto las historias a nuevas miradas y nuevas voces. En esta ecuación también hay un cambio con una generación de actores y actrices que comparten dilemas generacionales, que hablan de ellos, que son comprometidos socialmente y que encarnan personajes que generan nuevos referentes. En nuestros tradicionales encuentros de los Premios Goya, reunimos a cuatro de esos intérpretes nominados en esta edición: Ángela Cervantes por 'La furia', Tamar Novas por 'Rondallas', Álvaro Cervantes por 'Sorda' y Susana Abaitua por 'Un fantasma en la batalla'. Con ellos abordamos la situación de la industria, sus inicios y la dificultad para proyectarse como actores, la presión estética y la vulnerabilidad en las alfombras rojas, y la necesidad de entender a sus personajes.

Puedes escuchar a la carta en SER Podcast y todas las plataformas de audio (Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music, Google Podcast...) esta mesa o también verla en vídeo en nuestro canal de Youtube y la web de la Cadena SER.

Especial Goyas 2026 | Mesa de actores y actrices

Sus inicios y el pudor a proyectarse como actores

Ángela Cervantes: Me costó mucho decir que era actriz. Como que no fue hasta que me vine a vivir a Madrid, que al conocer a gente nueva me presentaba como actriz. Y creo que hay algo de la proyección, del creértelo y que desde fuera también se lo crean, que empezó a pasar.

Tamar Novas: Me pasó un poco como Ángela, teniendo en cuenta cuando empecé a trabajar, me costó mucho decir lo de soy actor, fue mucho después. Hasta que no me subí a un escenario, aún habiendo hecho series, películas como 'La lengua de las mariposas' y 'Mar adentro'. Fueron dos hechos tan fortuitos y tan impactantes porque no me presenté a un casting y de repente ya sonaba el teléfono fijo de casa. Cuatro años después de hacer 'La lengua de las mariposas', yo ya quería ser director. Conocí a Amenábar y a Bardem como referentes. Y no fue hasta que viví ese rodaje que dije, yo me quiero parecer a estas personas que están aquí hablando de esto de esa forma tan apasionada.

Álvaro Cervantes: Es verdad que cuesta. Yo recuerdo también en el aeropuerto que te ponen la ficha esta de profesión. Yo puse muchas veces, ya trabajando como actor, estudiante. Prefería poner estudiante. Había como cierto pudor en la cosa de reconocerse como actor. No ha sido hasta hace unos pocos años que dije, bueno ya está, es mi profesión. Y de sentirte a gusto de alguna forma con el término. Igual también hay una parte como de tenerle mucho respeto a la profesión. Y decir bueno, soy muy joven todavía, estoy en ello. Y por miedo al juicio externo también, que igual en este país la actuación se ha menospreciado un poco a veces. No es como otros países como Inglaterra, que es una carrera muy respetada desde una edad muy temprana y aquí siempre está el, bueno, es actor, pero ¿qué has hecho? Esa pregunta está muy ligada, ¿no?

Susana Abaitua: Es como miedo a que no te tomen en serio, yo recuerdo aprender la palabra, quiero estudiar arte dramático. Me parece como más serio que decir en el cole cuando te preguntaban qué quieres ser de mayor o que quieres estudiar, decir quiero ser actriz. Como si no se respetase tanto. Es como quiero ser famosa, no, no, no, quiero estudiar arte dramático. Como que el valor de la palabra actriz no estaba unido al trabajo, al estudio, a las clases, sino que da miedo que te juzguen ahí. Entonces es verdad que cuesta un poco.

Alfombras rojas, presión estética y vulnerabilidad

Ángela Cervantes: Al principio fue un poco shock, como que era algo que no esperaba ni sabía que funcionaba así y he ido como amigándome un poco con esta parte del trabajo. Aunque bueno, la exposición como que no la llevo muy bien. También paso muchos nervios, entonces es como que a veces para el trabajo como actriz es verdad que tienes que estar bien, pero creo que para una promoción o para un viaje así, si en tu vida personal también te pasan cosas, es muy complicado porque aquí estás siendo más tú. Cuando estás trabajando, pues también tienes el rol de, bueno, estoy trabajando y es más fácil como a veces apartar las cosas. Entonces sí que noto que me siento como más vulnerable y a lo mejor no estás en un buen momento en tu vida y de repente, tienes que aparentar que es el mejor año de tu vida, porque es el año de Ángela Cervantes, y es como, guau, ¿qué hago? ¿digo la verdad y lloramos todos o entro dentro de lo que tengo que hacer? Entonces sí que puede haber ahí como un quiebre a veces, porque puede ser que no esté ajustado eso y entonces puede hacer que lo pases como peor. Pero bueno, como es un entrenamiento, vas cogiendo un poco de músculo y lo vas sabiendo como llevar y hay cosas que se disfrutan más que otras.

Susana Abaitua: Es tan agradecido. Es mi primera nominación. Estoy feliz. Ha sido un subidón. Estoy muy agradecida. Pero si te digo que estoy genial, hay una presión también de, incluso estética te diría. Elegir el look. Y es algo que de repente, a mí me ha pasado este mes que estoy rodando también, claro, tú no sabes que te va a caer una nominación, tú estás rodando, estoy trabajando. Entonces tengo que tomar decisiones que de repente colocan el foco en lo superficial. Entonces me veo que paso días de ansiedad y digo, ¿en serio estoy teniendo ansiedad porque no sé si me va a vestir esta marca o esta marca? Digo, qué está pasando. Es raro, pero como que se me desvía el foco de lo que a mí me gusta y a la vez también le estoy dando importancia. Y no me gusta. El otro día mi hermana, Carlota, me dijo, Susana, disfruta. No, en serio, disfruta de esto porque es bonito, estás en un año que es súper bonito estar nominada con gente a la que admiro. Hice como un click y dije, a tomar por culo, es que lo quiero disfrutar. No quiero tener esa presión. Y luego lo que dice Ángela, que si estás pasando épocas en tu vida personal, es lo mismo, todo el mundo te dice, es tu año, es tu año, y a lo mejor tú no estás en tu mejor año de tu vida. Y dices, ¿juego al juego o hablamos? Que obviamente voy a jugar al juego.

Álvaro Cervantes: Estoy muy agradecido a la prensa, toda mi vida profesional he sentido mucho cariño y me ha arropado mucho desde el minuto uno. De hecho, la primera nominación fue con 'El juego del ahorcado'. Y de alguna forma fue como, bueno, mi primer protagonista, la nominación fue muy pronto porque hubo proyecciones para académicos justo en el momento del estreno. Fue todo muy seguido y sentí como mucho cariño por parte de la industria con esa nominación, de la profesión, de los compañeros y compañeras, y por parte de la prensa también. Entonces me he sentido como muy cuidado, pero a la vez también hay una parte que no te puedes relajar del todo hablando con un periodista, por muy majo y maja que sea, nunca te puedes relajar. Claro, porque luego es verdad que pasa lo que pasa, que salen titulares, que luego el periodista dice, no, yo no lo he puesto, lo ha puesto el redactor. Hay un punto donde tienes que ser tú evidentemente, pero a veces también tienes que empezar un poco a tener una intuición de dónde puedes estar más relajado, donde menos y siempre comunicando la película y cada uno se expone lo que se expone. Pero yo creo que hay una parte de protegerse que es sano y también de alguna forma pues separar tu vida de esa vida más pública. Aunque yo considero que los que estamos aquí, las que estamos aquí, no hemos entrado en esta línea tan peligrosa a veces de ser una figura pública. Somos actores, nuestro trabajo se comunica, la gente te puede conocer por tu trabajo, pero no por mucho más allá. Yo creo que proteger eso a mí me sienta bien.

Tamar Novas: Ir a una alfombra y que te digan los fotógrafos, ¿Quién eres? Pues dices, se pasa mal. Soy yo, en ese momento te quedas como... -Es como una subasta de pescado, añade Álvaro Cervantes-. Es raro, pero yo por lo menos siento que he conseguido un poco tomar perspectiva. Y es tan raro ver a un montón de gente con cámaras, como esto que dices, bueno, es que relativizarlo un poco e incluso disfrutarlo un poco y arriesgar con la ropa porque toca. Venga, vamos a poner esta ropa que me van a dar, pero es un poco ese juego y también está el mundo de tal manera que a mí, por desgracia, me coloca muy fácil en la importancia que tiene todo eso. No le quito importancia, me parece importante. Pero hay estímulos tan potentes y situaciones tan terribles ahora mismo, o yo por lo menos soy consciente en los últimos tiempos, que juego un rato, pero ocupa muy poco de mi atención.

Susana Abaitua: Aunque estemos acostumbrados a la cámara, estás acostumbrada a la cámara desde otro lugar, es otra cosa. No estás tan vulnerable. Es muy vulnerable plantarte con un vestido. Yo no consigo esto que algunas compañeras dicen lo de, vamos a jugar al juego de las alfombras. Yo no lo consigo del todo. No, yo estoy yo, muy transparente.

Álvaro Cervantes: No me puedo ni imaginar lo que es para vosotras, porque si ya yo de alguna forma sufro a veces esta cosa de, qué poner y tal. Pero al final la exposición más heavy es la de las actrices en la alfombra, o sea, la revista digital de turno, todos los looks son de ellas. Yo podría repetir traje.

Susana Abaitua: Para nosotras repetir vestido, imagínate. O sea, ni de coña, claro.

Ángela Cervantes: Aparte está el tema de que a veces las marcas no siempre te quieren vestir y no es fácil la búsqueda. A mí al principio me costó mucho, no tenía muchos seguidores. Ahora ya no tengo Instagram.

Ángela Cervantes: Sí, sí, pero también el no tener redes ha sido una liberación en cuanto al después, como que no me entero de nada.

Cambio en los personajes masculinos

Tamar Novas: Es fundamental las miradas que se han incorporado. Y esto digo que son directoras, guionistas. La mirada es fundamental también para ver al hombre, porque, no sé, yo pensaba, por ejemplo, en el personaje de Álvaro, que a mí me emocionó de principio a fin. Para mí, algo que me conmueve tiene que ver con una desnudez también, con una desnudez en un sentido emocional. Yo creo que se ha hecho con los personajes masculinos, hay algo de lo masculino que igual, no me atrevo a hacer un análisis porque otras personas lo harán mejor que yo, pero creo que se ha desarmado algo. Creo que hay algo de lo masculino que a veces uno ya tiene como un armazón. Pienso en la historia personal, no sé si en nuestras generaciones hay algo también que creo que se ha ido quitando una capa también gracias a una mirada que tiene que ver con el feminismo ¿Por qué presuponemos el hombre que tiene que ser de determinada manera? Y entonces, hay algo de quiénes son estos tipos que a mí me conmueve. Me pasa con su personaje, con todo lo que se le ve, con todas las capas, con esa voluntad de comunicarse de una manera, que dices, es genuina, que es muy personal y a mí con Xoel en 'Rondallas' me conmovía que es un tipo que tampoco tiene una identidad muy formada. A mí en general, como espectador, me parece que el cine habla de eso, y la cultura, el arte habla de quiénes somos, y a mí de Xoel, aunque parece que es una cosa ligera, cómica que tiene, me parece que tenía un trasfondo de que es un tipo se convierte en el que está con él, como que intenta ser alguien todo el rato y a mí eso me parecía muy divertido y muy conmovedor.

Álvaro Cervantes: Estamos tan acostumbrados a que los personajes cuidadores, con inteligencia emocional, con empatía, sean los personajes femeninos, que poner un poco la parte más de cuidados, de empatía y de cariño en un personaje masculino puede chocar más o de repente dicen, ostras, es que es un padrazo. Sí, es un padre que cuida a su hija, pero que tampoco parece que es como una excepción. Es como debería ser. Y al revés. De repente, el personaje que interpreta Miriam Garlo, de Ángela, de repente puede cometer errores, tiene contradicciones, tal, y parece que eso se señala mucho más porque se va la madre en este momento. Dices, bueno, pues es humana. Lo hemos visto en personajes de padres mil veces y nadie lo señala. Entonces yo creo que tiene que ver también, pues eso, con nuevas miradas también, con otro tipo de historias que están generando nuevos referentes y están abriendo camino a lo que realmente apunta la sociedad.

Especial Goyas 2026 | Mesa de actores y actrices