Alona Bogachuk, sargento ucraniana: "Una paz así es injusta"
Una sargento ucraniana, cuatro años después del inicio de la guerra: "El mal no puede ganar, nos estamos defendiendo"
Enviado especial a Ucrania
Hace cuatro años, un 24 de febrero de 2022, Rusia volvió a invadir Ucrania tras su incursión en Crimea. Tras un tiempo de concentración militar en la frontera, Putin anuncioó una "operación militar especial" en las provincias de Donetsk y Luhansk. Poco después tomaron las regiones de Jersón y Mariupol.
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Cuatro años después, la guerra sigue atascada. Más de 1.500 días con casi 2 millones de soldados muertos, heridos o desaparecidos, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Otros muchos siguen luchando o han tenido que parar por lesiones, como es el caso de Alona Bogachuk. Esta ucraniana de 37 años es sargento de comunicaciones y seguridad del ejército ucraniano.
Ha sido operadora de drones aéreos y terrestres y es experta en inteligencia radioeléctrica. Después de tres años luchando, se encuentra en Madrid descansando unas semanas antes de volver a Ucrania en unos meses. Alona engañó a su familia para apuntarse al ejército, diciéndole a su madre que iba a visitar a su abuela enferma.
Bogachuk, entrevistada por el periodista de la SER Nicolás Castellano, ha indicado que su corazón está dividido después de cuatro años de guerra. "La gente ya está cansada de la guerra, sería bueno que hubiera paz después de lo que hemos perdido. Hay momentos de debilidad, pero después recuerdo a los compañeros que he perdido y el esfuerzo que hemos hecho para no perder más y pienso que si hay paz las muertes de mis compañeros no han valido la pena", indica a la SER, añadiendo que quiere que haya paz, pero una rendición sería "injusta".
La sargento reconoce que los últimos seis meses han sido los más duros, porque los rusos están usando más drones. "La guerra es diferente, ya no es como era antes", ha indicado Bogachuk sobre los drones, a los que considera que son más peligrosos. "No entiendo cómo sigo viva. A veces pienso, ¿qué derecho tengo yo de vivir si mis compañeros están muertos? No lo entiendo, para mí es injusto. Creo que merezco menos vivir que ellos", ha indicado Bogachuk.
"El mal no puede ganar y Rusia es muy mala ahora mismo. En los cuentos siempre tienen que ganar los buenos. Los buenos somos ucranianos porque no hemos atacado ni iniciado la guerra, nos estamos defendiendo", sentencia la sargento.
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