Directo Tchouameni empata contra el Benfica y evita los pitos del Bernabéu

Sucedió Una Noche
Cine y TV

El director que delató a más de 50 personas de la industria cinematográfica de pasado comunista para salvar su carrera

Tras negarse inicialmente a colaborar con las autoridades, fue incluido en las listas negras que le impedían trabajar en los grandes estudios

El director que delató a más de 50 personas de la industria cinematográfica de pasado comunista para salvar su carrera

Madrid

La caza de brujas impulsada por el Comité de Actividades Antiamericanas en los años cincuenta dejó cicatrices profundas en Hollywood. Uno de los nombres marcados por aquel periodo fue el de Robert Rossen, director y guionista de talento excepcional que, acorralado por las presiones del comité, terminó delatando a compañeros de profesión.

Rossen había sido un hombre cercano al mundo sindical y a los movimientos progresistas de la época, algo que en el clima político de la posguerra lo convirtió en sospechoso. Tras negarse inicialmente a colaborar con las autoridades, fue incluido en las listas negras que le impedían trabajar en los grandes estudios. Durante meses, la industria le cerró todas las puertas.

Como recordaron en el programa Sucedió una noche de la Cadena SER, la situación se volvió insostenible y Rossen acabó siguiendo el mismo camino que Elia Kazan: acudió de nuevo ante el comité y facilitó los nombres de más de cincuenta profesionales con pasado o simpatías comunistas. Una decisión dolorosa que marcaría su biografía para siempre. Con su delación, el director podía si quería reemprender su carrera cinematográfica, le habían borrado de las listas negras, explicaban en el programa. Pero ese aparente alivio tuvo un coste emocional devastador: El dolor y la vergüenza que sentía hicieron que abandonara Hollywood.

Durante los seis años siguientes, Rossen trabajó fuera de Estados Unidos. Fue una etapa de exilio silencioso en la que trató de reconstruir su carrera lejos de los focos. En Italia rodó Mambo, con Silvana Mangano y Vittorio Gassman, un drama pasional ambientado en el mundo de la danza. Después viajó a España para dirigir Alejandro Magno, una superproducción con aspiraciones épicas, aunque Rossen prefirió centrarse en la construcción íntima del personaje en la que apostaba más por la historia humana que por la épica de grandes batallas.

‘Tras el corazón verde’, Robert Rossen y Margaret White

A pesar de aquel alejamiento, Rossen regresaría años después a Hollywood y lograría firmar El buscavidas (1961), considerada hoy su obra maestra.