El país al que nunca viajaría Iñaki Urrutia: "Que me lo cuente la gente y yo ya me hago una idea, porque no voy a ir"
El humorista revela el único país al que jamás viajaría por su pánico a los reptiles

El país al que nunca viajaría Iñaki Urrutia: "Que me lo cuente la gente y yo ya me hago una idea, porque no voy a ir"
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Madrid
Iñaki Urrutia, humorista y comunicador, pasó por SER Aventureros para repasar sus experiencias viajeras y compartir algunas de las anécdotas que acumula tras años recorriendo ciudades, escenarios y aeropuertos. Entre todos los destinos posibles, dejó claro que hay uno que no formará parte de su pasaporte: "Al que no iría lo tengo ya decidido: es Australia", afirmó sin dudar.
La razón es sencilla y muy concreta: "Tengo pánico a los reptiles, a las serpientes. Así que Australia, descartada". Ese rechazo encaja con otra confesión que llegó minutos después, cuando dejó claro que hay algo que jamás probaría en la mesa: la serpiente. "Aunque me la pongan en filetes, estaría pensando que es serpiente".
Ahora bien, el veto australiano no le impide conocer otros lugares, al contrario. Urrutia se definió como un viajero entusiasta, de los que improvisan y exprimen cada día. "Soy muy de improvisar los viajes… y luego soy de los que se levantan a primera hora para ver cosas". Por eso, aunque el país oceánico quede fuera, le sigue interesando lo que otros le cuenten de allí: "Que me lo cuente la gente, con lo que me cuente Ponseti o quien sea ya me hago una idea. Pero no voy a ir".
No obstante, en su lista de destinos sí figuran otros lugares que le despiertan curiosidad, como China: "me apetecería ir bastante", aunque calcula que necesitaría al menos quince días y Argentina, un viaje que estuvo a punto de hacer y que ahora vuelve a barajar con su pareja.
Además, entre sus recuerdos viajeros, Urrutia mencionó un recorrido largo por Estados Unidos —con parada en Hawái y una ruta de costa a costa— que le sirvió para fijar un límite personal: un mes fuera es suficiente. "Me di cuenta de que un mes es el tope para mí… ya quería mi comida y mi sofá". En el extremo opuesto, su último gran viaje fue una luna de miel por La Toscana, una ruta "muy bonita" en la que, como era de esperar, "se comió bien".
Con todo, Australia seguirá fuera de su mapa. Por más que le cuenten maravillas, su fobia pesa más que la curiosidad.




