Javier Cercas: "Mis padres rebosaban amor. Nunca lo había dicho, pero era brutal"
El escritor repasa su vida personal y su trayectoria en El Faro con Mara Torres cuando se cumplen 25 años de 'Soldados de Salamina', el título que le catapultó a la fama
Javier Cercas, en El Faro
Cuando Cercas dejó Ibahernando, el pueblo de Cáceres donde había nacido y había vivido apenas cuatro años, ya se había enamorado de la literatura gracias a las ediciones ilustradas de clásicos como Miguel Strogoff de Julio Verne, pero siendo tan joven no podría ni imaginar que acabaría dedicando su vida a ello. Probablemente fueron esos los dos ingredientes clave de la fórmula que condujo a Cercas a la escritura, esas influencias y el sentimiento de abandonar el nido.
"Y claro, cuando emigras, hay un cierto sentimiento de orfandad, de que toda esa protección se acabó. Y encima, querida Mara, como le ocurría a muchos emigrantes, pues cada verano volvíamos. Y yo, que en Girona no era nadie, volvía en verano a ser otra vez el hijo de José y de Blanca", rememora Cercas en El Faro con Mara Torres.
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El verano en el que Cercas tenía 14 años, aquel viaje de vuelta a Cataluña se hizo más pesado que ninguno. El escritor se había enamorado en el pueblo y había dado su primer beso. Ya en casa buscó consuelo entre los libros, con tal puntería que tropezó con San Manuel Bueno, mártir, de Miguel de Unamuno. Aquel protagonista, un cura que había perdido la fe pero que no dejó nunca de dar la misa por solidaridad con un pueblo que no tenía más que su fe, le dio a Cercas una nueva visión de la vida y la literatura.
"La literatura es un placer, como el sexo. Pero también es una forma de conocimiento, como el sexo. Por eso, cuando alguien me dice que no le gusta leer, lo único que se me ocurre es darle el pésame, es como alguien que no le gusta el sexo. Yo busqué en la literatura una especie de sucedaño de la religión perdida. Me había enamorado. La chica estaba lejos, estaba hecho un drama, y entonces leí ese libro y ahí empecé a perder la fe y a imaginarme como un escritor".
"Fue una cosa desproporcionada"
Durante años, Cercas nunca aspiró a vivir de la literatura: “Quería escribir los mejores libros posibles, nada más”. Hasta la publicación de Soldados de Salamina, recuerda, fue un escritor prácticamente desconocido. "Yo había publicado tres novelas que habían leído mi madre y algunas de mis hermanas y mi padre. No todas mis hermanas, porque tengo cuatro. Nunca me había quejado".
Algo mas que "algunas de sus hermanas" y sus padres leyeron ya su cuarta novela, Soldados de Salamina (en 2005 ya había superado el millón de ejemplares vendidos). "Yo ya tenía 39 años, y se publicó sin más. Y se convirtió en una cosa totalmente desproporcionada, o sea, enloquecida".
Reflexionando con Mara, Cercas llega a la conclusión de que probablemente otra cosa que permea su literatura es el amor de sus padres. "Es muy posible. Mis padres son lo más importante que me ha pasado en mi vida. Y me doy cuenta de que no paro de hablar de ellos de una manera u otra. Porque ellos me querían mucho. Tenían una capacidad de querer a la gente brutal. Rebosaban amor. Esto es brutal, nunca lo he dicho, pero es así. En mi casa no somos muy expresivos. Yo a mi madre nunca le dije que la quería, por ejemplo, nunca se me hubiese ocurrido, ni ella me lo dijo a mí, porque no hacía falta", asegura el autor.
Desclasificación de los archivos secretos del 23F
La entrevista a Javier Cercas ha coincidido con el día en que se desclasifican los documentos secretos del 23F, como él mismo había pedido directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con otra noticia que ha irrumpido en un día ya suficientemente marcado por los titulares del 23F, la muerte de quien lo perpetró, Antonio Tejero.
"El presidente Sánchez, a quien yo he criticado cuando he creído que se equivocaba, ha hecho exactamente lo que debía y ha hecho hoy un servicio a la democracia española. Y no porque, como expliqué aquel día, nuestra interpretación del golpe fuese a cambiar, porque lo esencial lo sabemos, aunque sigan con los bulos. Sino para que los mentirosos y los de las teorías de la conspiración tuviesen un sitio menos al que agarrarse. Y efectivamente los documentos se han desclasificado hoy, y ocurre exactamente lo que yo dije, y es que no hay ningún gran secreto".
Javier Cercas, en El Faro