La mayoría de los españoles ve la prostitución como violencia contra las mujeres pero sólo el 35% apoya multar a los "puteros"
Ocho de cada diez rechazan que sea una forma de "ejercer la libertad sexual" y una amplia mayoría cree que no es un trabajo o que se practica por "necesidad económica"

La pobreza y la desigualdad son las bases de la prostitución.

Siete de cada diez españoles consideran la prostitución como una forma de violencia contra las mujeres. En la población femenina sube al 75%. Un porcentaje similar cree que se ejerce por "necesidad económica". Ocho de cada diez rechaza quw sea “una forma de ejercer la libertad sexual” y para tres de cada cuatro no es un trabajo como otro cualquiera.
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A pesar de este posicionamiento claramente contrario a la prostitución, no hay en la ciudadanía un apoyo mayoritario a "multar" a los puteros o a quienes se lucran de la prostitución ajena. Apenas el 35% de los españoles considera que sería una medida eficaz para erradicarla (29% de los hombres y 40% de la mujeres). La sanción a los consumidores es una de la medidas estrella que baraja el Gobierno en su proyecto abolicionista de la prostitución además de endurecer las penas y castigar todo tipo de proxenetismo.
"Lo importante es la educación tanto para que el consumidor de prostitución comprenda que esa explotación afecta a los derechos y a la dignidad de las mujeres como para ofrecer alternativas a las mujeres en situación de prostitución, en eso estamos trabajando", ha señalado la ministra de Igualdad Ana Redondo en la presentación de la encuesta del CIS sobre la percepción social de la prostitución.
El estudio señala que al 63% de la población le parecería mal que un hombre de su familia pagase por mantener relaciones sexuales, un rechazo que es más marcado entre las mujeres, más del 70%. También es contundente su rechazo, nueve de cada diez, a tener una relación de pareja con un hombre que pague por sexo.
La ciudadanía percibe la prostitución como un fenómeno estrechamente vinculado a la vulnerabilidad socioeconómica y a la violencia. Siete de cada diez personas encuestadas piensan que las mujeres que están en situación de prostitución lo están por necesidad económica, mientras un 41% considera que son forzadas a ello.
En relación con la pornografía, el 71 % asegura que fomenta la violencia contra las mujeres y un 93% señala la necesidad de limitar el acceso de las personas menores a ese contenido. La responsabilidad de establecer estas limitaciones creen que deberían residir principalmente en la familia, los padres y las madres, pero también en el Gobierno.
Además, pagar por visualizar actos sexuales en plataformas como Onlyfans es considerado una forma de prostitución por siete de cada diez personas encuestadas. El chantaje, la difusión no autorizada o el acoso son los riesgos que ven que pueden correr las mujeres que ofrecen contenidos íntimos o sexuales en esas plataformas digitales.




