Raoul Peck nos recuerda en su documental sobre Orwell cómo luchar contra el fascismo y el nuevo 'Gran Hermano'
El director estrena 'Orwel 2+2=5', donde recoge el pensamiento del autor británico como modo de analizar la sociedad de entonces y la de ahora

Fotograma de Orwell / CEDIDA

Madrid
Entre las muchas barbaridades del totalitarismo que George Orwell, el escritor británico, especificaba en su obra distópica 1984, estaba esa idea de que si el líder absoluto, el Gran Hermano, sostiene que dos más dos son cinco, entonces dos más dos son cinco. El cineasta Raoul Peck toma de ahí el título para su documental, Orwell 2+2=5, donde recoge el pensamiento del autor británico como modo de analizar la sociedad de entonces y la de ahora. “Nos ha dejado una especie de matriz analítica y eso es genial, porque nos permite con él analizar la sociedades actuales en las que vivimos”, nos decía el director haitiano, autor de títulos tan profundamente artísticos y políticos como I am not your negro o Exterminar a todos los salvajes. Proyectos que para Peck nacen de un sentimiento de injusticia al que enfrentarse, algo en común con la obra de Orwell.
Peck presentó en Cannes esta película, en un momento donde la gente parece tragarse los bulos y proclamas de líderes populistas, llámense Trump, Netanyahu, Putin -que salen en el documental-, o lo que se dicen en las redes sociales. “Lo mecanismos del poder, los mecanismos del totalitarismo, son los mismos que antes. Cuando una potencia empieza a querer ser única, a quererse a sí misma por encima de todo lo demás, utiliza las mismas técnicas que veíamos en Orwell: silenciar a los demás, controlar los instrumentos de comunicación, el dinero y la corrupción. No innovamos en ese sentido”, explica el director en San Sebastián donde realizamos esta entrevista y donde volvió a proyectarse el documental.
El cineasta haitiano parte de tres principios que rigen el régimen autoritario de 1984, 'la guerra es paz, la libertad es esclavitud, la ignorancia es fuerza', para explorar de qué manera estos axiomas permiten diagnosticar la condición o los dejes autoritarios de los gobiernos actuales. De esa manera, el filme es un alegato contra el totalitarismo, pero también contra el colonialismo, algo que Peck ha sufrido en su propia experiencia vital y algo de lo que Orwell fue muy consciente, a pesar de venir de un lugar privilegiado del Imperio británico. “El hecho de que naciera en La India es un detalle que me impresionó mucho. También que tuviera una niñera negra. Son cosas que me conmovieron emocionalmente y que me permitieron entrar en su universo y descubrir que estaba conectado con el mío”, dice el director que contrapone en el documental las la limpieza étnica de los rohinyá en Birmania con la invasión rusa de Ucrania, pasando por el asalto al Capitolio estadounidense de enero de 2021. “Es alguien que comprendió lo que sucedía en el resto del planeta. Él mismo fue soldado y se dio cuenta de la destrucción del fascismo y el totalitarismo. Son experiencias humanas que te marcan, que te moldean y que van más allá de ser solo un proceso intelectual. Eso es lo que a mí me ha hecho cineasta”, añadía.
El texto se basa en las palabras de Orwell, pero está escrito por el propio director y leído por el actor Damien Lewis, que actúa como narrador e hilo conductor de la película. “Es importante en un documental jugar con los elementos de la dramaturgia, tener a un personaje con el que identificarnos y emocionamos. Es un texto escrito sabiendo que se escuchará en la sala de cine, pero sin traicionar a Owell. Un texto donde el actor tiene un papel importante, al ser el narrador y convertirse en el propio Orwell. ¿Y por qué elijo a Orwell para contar la historia? Porque es una forma esencial de estar lo más cerca posible de las palabras de un autor. Es dejar que hable por sí mismo”.
Combina la lectura de textos diversos con imágenes de archivo, noticiarios actuales, diagramas y fragmentos de películas. Por ejemplo, aparecen adaptaciones de las obras más conocidas del escritor, como las de las 1984, dirigidas por Edmond O’Brien y John Hurt. También escenas de otras películas, de Oliver Twist a Notting Hill y de cineastas políticamente cercanos a él como Bill Douglas y Ken Loach. Emocionante cuando vemos un fragmento de Tierra y libertad, la película que el cineasta británico filmó en España, sobre la Guerra Civil, basada en Homenaje a Cataluña, el libro que Orwell escribió contando sus experiencias como miliciano en las Brigadas Internacionales apoyando a la República Española. "La Guerra Civil española es un momento histórico que necesitamos conocer. Además, fue un momento dramático para la historia de la izquierda, porque la izquierda se mata entre sí. Es un dolor y un absurdo que no nos podemos perdonar y duele recordar”, explicaba sobre la división en el bando republicano. “También fue decisiva la contienda española, porque anunciaba las masacres que vendrían con la Segunda Guerra Mundial, los errores y el fascismo”.
Peck también quiere hablar de esperanza. Pone el ejemplo de España. “En términos de esperanza, España pudo reconstruir algo, a pesar de que muchos dramas y dolores de ese tiempo aún existen hoy en día en algunas familias. Pero existe la esperanza de que algún día podamos sentarnos juntos y pensar qué país queremos. No significa que sea fácil, pero es una lucha que hay que librar todos los días. A veces, es una lucha contra ti mismo y, a veces, hay que aprender de la historia”, insiste el director que repasa en la película otros temas como el tecnocapitalismo, el auge de la inteligencia artificial, el aumento imparable de las diferencias entre ricos y pobres y la posverdad. Este último término fue algo en lo que indagó Orwell a través de es neolengua en la que hablaba el Gran Hermano, lenguaje diseñado para limitar el pensamiento crítico mediante eufemismos y frases prefabricadas.

Fotograma de Orwell / CEDIDA

Fotograma de Orwell / CEDIDA
En este sentido, el documental enumera una larga serie de ejemplos recientes, como “operación militar especial” (guerra), “uso legal de la fuerza” (violencia policial), “recortes” (reducción de programas sociales) u “optimización fiscal” (evasión de impuestos) y antisemitismo, algo que en los últimos años se ha usado para deslegitimar cualquier crítica al gobierno de Netanyahu. Sí, el filme también conecta el pensamiento orwelliano con el Genocidio en Gaza.

Pepa Blanes
Es jefa de Cultura de la Cadena SER. Licenciada en Periodismo por la UCM y Máster en Análisis Sociocultural...




