Académica palanca de las elecciones de Castilla y León
Si no se ha hablado tanto del PP y de la comunidad autónoma es porque Castilla mide mucho, pero no pesa lo que tal vez tendría que pesar
Ignacio Peyró: "Académica palanca de las elecciones de Castilla y León"
Madrid
Se ha hablado mucho de la vieja CIU en Cataluña, del PNV en el País Vasco y del PSOE en Andalucía: a cambio, pasa mucho más desapercibido el imán que ha unido al PP a la Junta de Castilla y León.
Hace ya casi cuarenta años que cogió las llaves del caserón un chico muy serito y repeinado de nombre José María Aznar López, y hay quien bromea diciendo que la Transición solo estará terminada cuando el PP pase el turno a otro en la Junta.
Si no se ha hablado tanto del PP y Castilla y León es porque Castilla mide mucho, pero no pesa lo que tal vez tendría que pesar. En el proceso autonómico se le fueron cayendo La Rioja -cuna de su lengua- y el mar de Santander. Madrid, por su parte, se convirtió en un islote entre Castillas.
Castilla y León sale bien parada en algunas comparativas: por ejemplo, educación, a despecho de ser un territorio muy vasto con una población muy dispersa. Y con un número de municipios tal que parecería que son o han sido alcaldes el veinte por ciento de la población.
En los últimos tiempos han surgido algunas fisuras en el monolito castellano, y el PP ha de luchar contra un VOX con pegada en el campo, contra un candidato socialista que no es el extremeño, una mayor tensión en la parte leonesa de los viejos reinos y las nuevas plataformas provinciales del estilo Por Ávila o Soria ya.
¿Será suficiente la inercia para que Mañueco repita como presidente? Ya veremos, pero -de perder- hay ciertamente destinos humanos más ásperos que retirarse a esa ciudad que cantó Unamuno: Salamanca, Salamanca, plateresca maravilla, académica palanca de mi visión de Castilla.