Susana Abaitua, nominada en los Goya por 'Un fantasma en la batalla': "Es importante la memoria histórica, hablar del conflicto vasco, del daño, de todo lo que pasó"
Las actrices Susana Abaitua y Ángela Cervantes y el actor Álvaro Cervantes han compartido sus expectativas y nervios en la previa de los Goya de 'Hora 25'

Las actrices y actores nominados a los Goya, en la previa de los premios
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Madrid
Quedan apenas 24 horas para que dé comienzo en Barcelona la noche más importante del cine español. La 40ª edición de los Premios Goya llega al Auditori Forum CCIB de Barcelona 26 años después de la última gala en la ciudad condal, en una noche que estará conducida por el actor Luis Tosar y la cantante Rigoberta Bandini.
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Horas antes de la celebración de los galardones, los nervios y expectación por lo que ocurrirá este sábado han llegado también al Palau de la Generalitat, donde el equipo de Hora 25 ha celebrado un programa especial con motivo de los premios más importantes del cine español. Un programa al que se han acercado para charlar sobre sus películas y nominaciones las actrices Susana Abaitua y Ángela Cervantes, y el hermano de esta última, el también actor Álvaro Cervantes.
"Siento mucho cariño desde que he llegado a Barcelona", comienza reconociendo Abaitua, de origen vasco. "Se me han activado los nervios, las ganas. Estoy contenta", añade. La actriz se enfrenta este sábado a su primera nominación al cabezón por su papel protagonista en Un fantasma en la batalla, dirigida por Agustín Díaz Yanes.
Acostumbrada a aparecer en proyectos con firma o argumento vasco, Abaitua se muestra especialmente agradecida por un largometraje en el que ha interpretado a Amaia, una joven guardia civil que permanece más de una década infiltrada en ETA. "Para mí ha supuesto mucho hacer esta película", señala la actriz, que ha confesado haber recibido mensajes de compañeros de la profesión, así como de directores y directoras.
Abaitua describe el proyecto como "un viaje muy bonito" en el que ha sido clave "confiar mucho en la dirección", pero también en su "intuición". "Creo que hay muchas historias que contar todavía, hay una herida muy grande", asegura la actriz, en relación a la historia del País Vasco con ETA. "Hay que contar muchos puntos de vista, muchas historias. Es importante la memoria histórica, hablar del conflicto vasco, del daño, de todo lo que pasó", añade.
Los Cervantes, nominación por partida doble
Dentro de las 28 categorías que compiten en los premios hay dos que en esta 40ª edición comparten apellido. Los hermanos Cervantes llegan a la gala de este sábado cada uno con una nominación, por parte de Ángela por su papel protagonista en La Furia, y Álvaro por su personaje como actor de reparto en Sorda.
No se trata de la primera nominación para ninguno de ellos, pero sí la primera vez que coinciden en una misma edición de los Goya. "Se ha dado de una forma muy natural", cuentan ambos sobre el momento en el que recibieron las nominaciones.
"Es tan extraordinario. Es difícil trabajar, hacer películas que lleguen al público y coincidir los dos con dos proyectos que hemos vivido por separado, pero a la vez juntos...", reflexiona, emocionada, Ángela Cervantes. Una idea con la que coincide su hermano, que asegura haber relacionado siempre los Goya con ella. "Mi primera imagen de nominado es con ella al lado", señala.
En el caso de Ángela, su papel como víctima de una violación en La Furia le sirvió como "una oportunidad de trabajar en muchísimas cosas". "Fue lanzarse al vacío y perder un poco el pudor con Gemma, como amiga que te está viendo actuar, y como amiga que está viendo a otra colega dirigir", confiesa, en torno al rodaje.
Sobre su papel, la actriz reconoce también la dificultad de los planos físicos de la película. "Fue una gozada. La preparación fue dura, pero el rodaje fue muy gozoso", añade.
Para su hermano, el proyecto de Sorda no solo ha supuesto su introducción en la comunidad de personas con pérdida auditiva, sino también la película en la que más tiempo ha tenido para preparar un personaje. Álvaro cuenta cómo el año que tuvo para trabajar su papel le ha servido, precisamente, para conocer mejor la realidad de las personas con sordera.
"Fue muy fluido porque se pusieron todos los medios para que los actores sordos tuvieran intérpretes en todo momento", explica Cervantes, que cuenta también cómo fue conocer a Miriam, hermana de la directora de la película, y que interpreta el papel de una mujer sorda que vive el proceso de convertirse en madre. "Nos conocimos en la prueba y para mí ya significó una jornada de trabajo. Se convirtió en mi maestra en muchos sentidos", asegura.




