Vox se sumerge en una crisis interna: "Confunden lealtad con sumisión"
El último movimiento de la dirección ha sido forzar la salida del líder de Vox en Murcia, que los acusa de emplear "malas artes"
VALLADOLID, 27/02/2026.- El presidente de Vox, Santiago Abascal (c), atiende a los medios de comunicación durante la visita que ha realizado esta mañana a la localidad vallisoletana de Tordesillas. EFE/Nacho Gallego / NACHO GALLEGO (EFE)
Vox vive, electoralmente, uno de sus mejores momentos. Ha doblado resultados en Extremadura y Aragón, confía en subir en Castilla y León y las encuestas le auguran unas buenas perspectivas en las próximas generales. Pero mientras ganan músculo en las urnas, el partido se ha sumergido en una profunda crisis interna que amenaza con poner en cuestión el liderazgo de Santiago Abascal.
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En solo una semana, a Vox se le han sumado cuatro frentes abiertos. El último, el enfrentamiento público con el que ha sido, hasta ahora, su cabeza visible en Murcia, José Ángel Antelo. El portavoz de la formación en la Asamblea, que llegó a ser vicepresidente de la Región con López Miras, acusa a la cúpula de Vox de actuar "con malas artes" para apartarlo y defiende que bajo la dirección de Abascal se penaliza a quienes tienen "notoriedad". Antelo, que además forma parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), se suma a las críticas de otros exdirigentes, que hablan de una 'bunkerización' de la cúpula y que acusan a Abascal de no tolerar la discrepancia. "Se confunde lealtad con sumisión", ha llegado a decir Antelo.
Aunque en el partido achacan su relevo a tensiones internas en Murcia por la gestión, Antelo ha reconocido estos días que mantenía una relación cercana con Javier Ortega-Smith, otro peso pesado de Vox que se ha enfrentado a Abascal. En su caso, fue apartado paulatinamente de los cargos que ostentaba, y después de rebelarse contra la última decisión de quitarle la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, ha sido suspendido de militancia, el primer paso para expulsarlo. También se ha expedientado a dos de sus colaboradores, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, que paradójicamente es el primer afiliado del partido.
Esta semana, los críticos han sacado a relucir sus carnés para enseñar, precisamente, su número de afiliado. Quieren demostrar con ellos que Abascal ha puesto en marcha una purga contra aquellos que levantaron el partido en sus inicios. Lo mostró Ortega-Smith, el afiliado 6, después de asegurar que había sufrido "una purga peor que las de Stalin".
También Iván Espinosa de los Monteros, el afiliado número 5, que ha exigido a Vox que convoque un congreso "para hablar de democracia interna y de las posiciones políticas".
Mientras, en la dirección nacional evitan comentar todos los movimientos. Abascal repite insistentemente ante cada pregunta de los periodistas que hablar de los asuntos internos supone mirarse el ombligo.
Julia Molina
Redactora de Política. Es periodista en la Cadena...Redactora de Política. Es periodista en la Cadena SER desde 2017. Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y cursó el Máster de Periodismo UAM-El País.