Irán confirma la muerte del ayatolá Alí Jamenei y de varios cargos de la cúpula militar del país
La autoridades del país han decretado 40 de luto oficial por su fallecimiento

El líder supremo de Irán, Ali Jamenei, el pasado mes de agosto. / Anadolu

Madrid
El régimen iraní ha confirmado la madrugada de este domingo la muerte del ayatolá Alí Jamenei en uno de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel. A lo largo de la tarde del sábado, tanto Washington como el Gobierno de Israel informaron de la muerte del líder iraní, aunque desde Teherán aseguraban que el ayatolá se encontraba con vida y a salvo.
Según han reportado los medios iraníes, Jamenei ha fallecido en su oficina ubicada en su residencia mientras realizaba labores de trabajo. El Gobierno de Irán ha afirmado que este "gran crimen" no quedará "impune" y ha sostenido que los responsables de la muerte de Jamenei se arrepentirán de sus actos. "La sangre pura de este distinguido líder fluirá como un manantial rugiente y erradicará la opresión y el crimen sionista-estadounidense", han aseverado en un comunicado.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán ha prometido ejercer un "castigo severo, decisivo y lamentable para los asesinos" del ayatolá y han anunciado que comenzarán "en breve" la ofensiva "más feroz" contra objetivos de Israel y bases militares estadounidenses.
Asimismo, la Guardia Revolucionaria también ha informado de la muerte de varios altos cargos militares y de Gobierno como el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica o el ministro de Defensa y Apoyo de las Fuerzas Armadas.
Por el momento, las autoridades del país han decretado 40 días de luto oficial por la muerte del líder supremo y hasta el nombramiento del sucesor de Jamenei tomará el control del régimen el Consejo de los Guardianes.
Pezeshkian califica como una "declaración abierta de guerra contra los musulmanes" la muerte de Jamenei
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha señalado este domingo que el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, es una "declaración abierta de guerra contra los musulmanes" que legitima que Teherán se vengue de Israel y Estados Unidos.
"El asesinato del más alto cargo político de la República Islámica de Irán y destacado líder y autoridad religiosa del mundo chií, por parte del eje maldito estadounidense-sionista, se considera una declaración abierta de guerra contra los musulmanes, especialmente los chiíes en todos los rincones del mundo", ha expresado Pezeshkian en un comunicado.
El mandatario iraní ha descrito lo ocurrido como "la mayor prueba que enfrenta hoy el mundo islámico", y ha justificado las represalias que ha adoptado Irán, con ataques a varios países de Oriente Medio, sobre todo a aquellos aliados de Estados Unidos donde la potencia occidental tiene bases militares.




