Un exagente de la DEA tras la caída de 'El Mencho': “Seguirán operando”
La espiral de violencia en México tras la muerte de ‘El Mencho’ es “un mensaje de que todavía están en el poder”, según el exagente de la DEA Leo Silva
La caída de 'El Mencho' y la violencia del narco en México
México lidia con una ola de violencia ligada al narcotráfico desatada tras la captura y asesinato de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, el pasado domingo. Especialmente en las primeras horas, 20 de sus 32 estados se han visto afectados, sobre todo la ciudad de Guadalajara, una de las anfitrionas del Mundial 2026. “Estaba prácticamente todo en silencio, sin casi nada de circulación en algunas de las avenidas importantes”, describe el periodista Marc Hernández, de Radio Metrópolis, en Jalisco.
El líder del cartel Jalisco Nueva Generación, el narcotraficante más buscado, murió en un operativo de la Guardia Nacional mexicana gracias al seguimiento a una de sus parejas. Su captura se interpreta como un gran logro de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, pero también como un cambio en la política de ‘Abrazos, no balazos’ que implantó su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, para abordar la lucha contra el narcotráfico. Al menos 26 personas murieron en las distintas operaciones, 17 de ellas autoridades. “El saldo fue bastante terrible. Fueron 252 bloqueos registrados por el Gobierno de México hasta el último corte informativo, 65 de ellos en Jalisco”, añade Hernández.
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La jornada posterior a la caída del narcotraficante, Jalisco se encontraba prácticamente en estado de sitio, en silencio total, algo muy difícil de ver en la ciudad. Hubo quema de vehículos y daños a decenas de tiendas y se suspendieron las clases en todos los niveles educativos, además de los servicios de transporte. “Buena parte de las avenidas estaban solas”, relata el periodista. “Solamente patrullaban los policías municipales y del Estado, y hacían un llamado a la población a que se resguardaran en sus viviendas”.
Esta espiral de violencia es, para el exagente de la DEA Leo Silva, “un mensaje de que todavía están en el poder”. La organización ya había planeado que quien iba a heredar el puesto sería su hijastro, Juan Carlos Valencia. Según Silva, han querido mandar un mensaje al Gobierno de México: “la organización va a seguir operando como si no hubiera pasado nada”.
Las raíces de Jalisco Nueva Generación
“El Mencho empezó en el Cártel del Milenio (o cártel de los Valencia) como parte de la fuerza de seguridad de Armando Valencia. Lo tenían cuidando los plantíos de marihuana y de amapola en Michoacán”, explica el exagente Silva. De él aprendió el ‘oficio’. Luego fue subiendo de rango hasta obtener gran poder cuando en 2003 arrestaron a Valencia. Entonces surgieron nuevas generaciones, ya bajo el mando de ‘El Mencho’ y su grupo, ‘La Resistencia’.
Silva, que ha estado durante años en la primera línea de frente contra el narco, traza el retrato de Nemesio Oseguera Cervantes como “una persona inteligente, muy calculadora”, cuya única meta es “hacer más dinero”. Lo logró con una gran diversificación de actividades que iban del robo de petróleo a las extorsiones, además del narcotráfico.
En el año 2011 se produjeron los primeros narcobloqueos en la zona de Guadalajara, incendiando coches para bloquear a los agentes federales. Se bautizó una nueva modalidad de presión con los agentes que lleva el sello de este grupo. 2015 marcó uno de los periodos más violentos atribuidos a este cártel tras un enfrentamiento entre sicarios del grupo y fuerzas federales por el que se registraron bloqueos e incendios en 25 municipios de Jalisco. La jornada derivó en la llamada ‘Operación Jalisco’ y confirmó la capacidad logística y armamentística del cártel.
El Jalisco Nueva Generación ocupa el primer puesto actual en el mapa del narcotráfico en América Latina. Es el cártel más poderoso y el que más miembros tiene en su organización, según Leo Silva. Tienen presencia en los 32 estados de México. “Llegaron a ser muy poderosos porque los otros cárteles dentro de México se fracturaron y estos se quedaron unidos y por eso subieron en poder”, explica.
Las autoridades norteamericanas intensificaron la persecución contra ‘El Mencho’ en 2018, señalándolo como uno de los fugitivos más buscados por liderar el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia territorio estadounidense. La recompensa por la información que condujera a su captura se inició en 10 millones de dólares y aumentó hasta los 15 a finales del 2024.