"La resistencia iraní está preparada para un cambio democrático": la oposición ve una oportunidad ante la inestabilidad del régimen
El portavoz de Derechos Humanos del principal grupo opositor iraní explica en 'La Ventana' cómo opera la resistencia y por qué ve en la muerte de Jamenei una oportunidad para el cambio
"La resistencia iraní está preparada para un cambio democrático": la oposición ve una oportunidad ante la inestabilidad del régimen
Madrid
En plena incertidumbre sobre el rumbo político de Irán tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei, el responsable del Grupo de Trabajo de Derechos Humanos del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI), Hanif Asyabani, explicó en La Ventana cómo se está organizando la oposición dentro del país y qué papel pueden jugar las redes clandestinas ante un posible cambio de régimen.
Asyabani, que habló desde Bruselas, asumió la gravedad del momento: "La muerte de Jamenei fue un asunto muy importante para nosotros, pero también hay civiles que mueren en cada guerra; no existe una guerra sin daño al civil". Aun así, mantiene que este escenario puede convertirse en una oportunidad: "No necesitábamos una intervención extranjera para cambiar el régimen. La resistencia iraní ya estaba preparada y tenemos redes presentes en Irán".
Una red clandestina en activo dentro del país
El opositor detalló que, además del trabajo en el exilio, existe una estructura clandestina dentro de Irán formada por las llamadas Unidades de Resistencia, vinculadas a los Muyahidines del Pueblo de Irán. Estas células operan desde hace una década: "Primero salían por las noches quemando imágenes del ayatolá y escribiendo eslóganes para aprender a enfrentarse al régimen".
Durante las protestas de enero, asegura, estas unidades desempeñaron un papel clave: "La gente estaba muy lista para avanzar y enfrentar la represión. Guiaron y protegieron a la población".
Incluso llevaron a cabo una acción que apenas trascendió: "Cinco días antes del ataque de Estados Unidos, 250 miembros de las Unidades de Resistencia atacaron la sede de Jamenei en Teherán. Fue un shock para el régimen". Pese a la represión posterior, afirma que "150 lograron retirarse de forma segura".
¿Cambio pacífico o escenario de confrontación?
Asyabani descarta un tránsito no violento: "Ese régimen solo entiende la lengua de la fuerza. No va a ser un cambio pacífico como en Europa". Aunque matiza que eso no implica una guerra civil: "Si tenemos una estructura y una idea unificadora —una república libre y laica— muchas fuerzas pueden unirse bajo la misma idea".
Independencia frente a Estados Unidos
Sobre una posible coordinación con Washington, lo niega: "Somos una fuerza independiente de manera total, política, financiera y estructural". Y recalca que la caída del régimen no llegará desde el exterior: "El cambio del régimen no va a llegar con bombarderos. Solo deben dejar avanzar a la resistencia y reconocer el derecho a resistir".
Las alternativas del exilio
Asyabani rechaza que Reza Pahlavi, heredero del último Sha, pueda liderar una transición: "Su presencia provoca miedo en minorías muy activas que no quieren sacrificar su vida para que vuelva un dictador".
En su lugar, defiende la propuesta del CNRI, encabezada por Maryam Rajavi: "Existe una plataforma democrática con separación entre Estado y religión, derechos de las mujeres, abolición de la pena de muerte e igualdad para las minorías". Según asegura, ya hay un gobierno provisional preparado para actuar si cae el régimen.