Derrota agridulce, ejercicio de resiliencia y una nueva final 13 años después: "Cuando íbamos 3-0, dije... Esto es el Atleti"
Los protagonistas rojiblancos analizan el exigente duelo contra el Barça que les sitúa en la final de Sevilla del 18 de abril

Simeone y sus compañeros celebran el pase a la final de Copa / Soccrates Images

Tras una noche de altas emociones en el Camp Nou, el Atlético, que pese a perder 3-0 en la semifinal de vuelta contra el Barça, ha conseguido sellar su pase a la final de Copa 13 años después. En un duelo en el que los de Flick fueron superiores, el conjunto del Cholo supo resistir, firmando un ejercicio de resiliencia.
En una derrota agridulce, Simeone reconoció al finalizar el encuentro que supieron sufrir en un encuentro en el que los roles se intercambiaron con respecto a lo vivido en el encuentro del Metropolitano. "Sabíamos que veníamos a un campo difícil, un equipo que juega muy bien. En el primer tiempo, el partido fue intenso; no pudimos ni nos dejaron tampoco progresar en ataque para que apareciesen más jugadas como la de Lookman y Llorente, que pudo hacer el gol de cabeza. Es verdad que defendimos bastante bien, pero no trabajamos bien la pelota parada", analizó el Cholo sobre lo más destacado del encuentro.
Varias figuras blaugranas como Pedri o Bernal fueron determinantes para que el Barça estuviese cerca de empatar la eliminatoria. La actuación de ambos fue sobresaliente y por ello Simeone no dudó en reconocer "un esfuerzo grandísimo". Seguidamente, el argentino confesó que pidió a sus jugadores para que estos consiguiesen defender un resultado tan favorable. "Subir la intensidad; ellos estaban un paso más arriba y en ese paso no podíamos asociarnos para poder combinar. Hoy no, pero me voy con la alegría de saber sufrir porque es parte de la competición a partido doble", alegó el técnico.
Al finalizar el encuentro, tanto Simeone como Flick compartieron una imagen para el recuerdo. Mientras que algunos jugadores marchaban al túnel de vestuarios y otros conversaban entre ellos, los dos entrenadores se detuvieron en el césped para charlar y analizar lo vivido. "Él me daba la opinión de situaciones que pasaron en el partido y cuando íbamos 3-0 le dije: "Esto es el Atleti", sentenció el Cholo.
Volver a una final copera 13 años después y clavar la bandera
Otros protagonistas rojiblancos que analizaron lo ocurrido en el Camp Nou fueron Koke y Marcos Llorente. El capitán rojiblanco es el único sobreviviente de aquella última final que se disputó hace 13 años en el Bernabéu en la que se impusieron contra el Real Madrid. En dicha ocasión y, como es costumbre cada vez que los rojiblancos disputan una final, Koke llevaba con él su icónica bandera. "Con el penalti parecía que se tambaleaba todo, pero el equipo ha hecho un esfuerzo enorme para poder pasar a la eliminatoria. Es una alegría por el trabajo del grupo; llevamos trabajando desde julio, entrenando a tope para que sucedan estas cosas; ojalá podamos ganar esa final. Es la derrota que más contento me pone por el 3-0, pero orgulloso por lo que ha hecho el equipo. No sé qué pasará con Antoine. Es él quien decidirá su futuro; todos queremos que acabe en el Atlético de Madrid, pero es él quien decidirá lo mejor para él y su familia. Siempre llevo mi bandera, ¿por qué no hacerlo esta vez?", analizó el centrocampista.
En una línea similar se mostró Marcos Llorente, que con un considerable cansancio reconoció una alegría inmensa de volver a una gran final. "Somos conscientes de lo que es jugar una final y cuando te haces mayor te das cuenta de la dificultad que significa. Esperábamos un partido como el que se ha dado; sabíamos que iba a ser muy difícil y hoy se ha visto cómo con su gente han sabido ir para adelante. Mi primera final con este club significa una alegría enorme; las cosas que se sienten aquí son especiales. No tenemos ni idea de qué pasará con Griezmann. Es una decisión superpersonal, tampoco le preguntamos, pero nosotros le apoyaremos. Es un gran compañero y tenerlo en el equipo siempre viene bien", declaró el madrileño.




