"Nunca pensé que terminaría viviendo algo así": así vive un español el bloqueo aéreo en Catar tras el estallido de la guerra
El estallido de la guerra ha paralizado el tráfico aéreo en Oriente Medio y mantiene a miles de pasajeros atrapados en Catar, entre ellos varios españoles sin fecha de regreso

Bloqueo aéreo en Catar tras el estallido de la guerra
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Madrid
El estallido de la guerra en Oriente Medio ha provocado el cierre inmediato del espacio aéreo en varios países de la región y ha dejado a miles de viajeros atrapados lejos de casa. Entre ellos se encuentra Simón Suárez, director de Movilidad Internacional de la Universidad de Granada, que permanece varado en Catar desde que su vuelo a Madrid tuvo que regresar a Doha en pleno trayecto. Suárez ha relatado en La Ventana cómo está viviendo estas horas marcadas por la incertidumbre, el caos aéreo y la sensación de estar atrapado en una situación histórica.
Suárez regresaba de Hong Kong, donde participaba en una feria internacional de universidades. Tenía previsto enlazar en Doha con un vuelo a Madrid. Sin embargo, una hora después del despegue, cuando el avión sobrevolaba la zona de Bagdad, llegó el aviso inesperado. "Vimos que el avión daba la vuelta y el capitán nos dijo que debíamos regresar a Doha", cuenta. En ese momento, la tripulación habilitó la conexión a internet a bordo y los pasajeros descubrieron lo que estaba ocurriendo fuera: "Vimos que había empezado la guerra".
El regreso a Catar tampoco trajo calma. Doha se convirtió de repente en un punto de saturación aérea. "Había muchísimo tráfico, se veían todos los aviones dando vueltas sobre la zona", recuerda. La congestión fue tal que tardaron cuatro horas en poder aterrizar. Después comenzó una espera aún más larga: "Estuve 30 horas en el aeropuerto hasta que me dieron una habitación de hotel". Desde entonces permanece allí, a la espera de que la compañía pueda reabrir rutas seguras.
La aerolínea les ha informado, siempre con extrema cautela, de la posibilidad de reanudar vuelos a partir del día 5, aunque nada es seguro. Aun así, Simón ha afrontado la situación con serenidad. "Sabía que esto no iba a ser cosa de horas ni de días. Desde el primer momento seguí las instrucciones de la Embajada y de las autoridades cataríes", explica. En los grupos de WhatsApp que los españoles atrapados han creado circulan quejas por la falta de información, pero él insiste en que es consciente de la complejidad del momento: "Entiendo que Exteriores está haciendo todo lo posible; sacar a tanta gente en medio de una guerra no es fácil".
Mientras esperan, al menos la cuestión económica parece resuelta. Los primeros días fue la aerolínea quien asumió el alojamiento, pero desde hace unas horas es el propio gobierno catarí quien se hace cargo. "Hasta hoy tenía alojamiento y desayuno, y desde hoy me han dado pensión completa", cuenta. Ese gesto, sin embargo, también despierta cierta inquietud: "Cuando me dijeron que tenía pensión completa pensé: 'nos están preparando para una estancia larga aquí'".
A pesar de todo, mantiene la calma. Sabe que no puede hacer más que esperar y seguir las instrucciones. "Obviamente tengo ganas de volver con mi familia, como todo el mundo". Aunque reconoce que la experiencia lo ha marcado: "Es casi como una película. Son cosas que ves en cine, pero no imaginas vivirlas". Ahora solo queda aguardar a que la situación internacional permita reabrir los corredores aéreos y los miles de españoles dispersos por la región puedan regresar a casa.




