A Boyero tampoco le gustó la gala de los Goya: "Que se la queden ellos"
El crítico cuestiona el triunfo de ‘Los Domingos’, critica el tono de la ceremonia y lamenta la falta de traducción en RTVE durante la retransmisión

La Ventana del Cine con Carlos Boyero | La resaca de los Premios Goya
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Madrid
La última gala de los Premios Goya volvió a dividir opiniones. A nivel numérico, Sirat fue la gran vencedora con seis estatuillas. Sin embargo, si se atiende a los premios de mayor peso, Los Domingos se consolidó como la gran triunfadora de la noche con cinco galardones destacados. En su porra en La Ventana, Carlos Boyero confesó que deseaba que ganase Sirat, aunque sospechaba que la Academia se inclinaría por Los Domingos. Y acertó.
Una gala "previsible" y con exceso de guiños
Boyero tampoco ha ocultado su desinterés por la ceremonia en sí. "Este año tuve la suerte de ponerme enfermo el fin de semana y me evité la previsible fatiga de ir", ha ironizado. Aunque no la siguió completa, vio algunos fragmentos que, según ha explicado, confirmaron sus expectativas: una gala "un poco aburrida" y marcada por la previsibilidad.
El crítico ha señalado que los Premios Goya suelen estar "llenos de guiños" internos y de dedicatorias reiteradas que, aunque formen parte de la liturgia habitual, a él le resultan cargantes. "Entiendo que es la gran fiesta del cine español y que la disfruten ellos", admite, pero insiste en que a él le producen la misma pereza que otras ceremonias similares.
Entre los momentos que le llamaron la atención, destaca que RTVE no tradujera un discurso en euskera durante la retransmisión. A su juicio, la cadena pública debería haber facilitado la comprensión a todos los espectadores y haberla traducido.
"Me aburrió y no la he vuelto a ver"
Lejos de sumarse al entusiasmo, Boyero es especialmente crítico con la película más celebrada en los premios principales. Sobre el trabajo de Patricia López Arnaiz, no se ha mordido la lengua: "Me parece una actriz deslumbrante y creíble casi siempre, pero aquí no me gusta nada". El crítico ha sido aún más contundente al admitir que abandonó la película: "Me aburrí y no la he vuelto a ver".
Ha reconocido que en ocasiones una película puede no gustarle y, aun así, apreciar aspectos admirables. Pero en este caso, ha asegurado que le tiene "mucha manía". Sus palabras contrastan con el respaldo que recibió la película en la gala.
'El mago del Kremlin': poder, palabras y sombras
Carlos Boyero se detiene en El mago del Kremlin, uno de los estrenos de la semana. La película reconstruye el ascenso al poder de Vladímir Putin en los años posteriores a la caída de la URSS y el papel decisivo de su estratega en la sombra. Al crítico le ha parecido "muy interesante", aunque señala un defecto recurrente en el cine actual: la duración. "Tal vez es excesiva, podría haberse contado en menos tiempo", apunta, sin querer parecer, dice, "paranoico" con ese asunto. Aun así, destaca el atractivo de los personajes y la forma en que se muestra el funcionamiento del poder en Rusia, con una élite que se enriquece mientras se mantiene fiel al Kremlin y un líder "implacable" cuando alguien intenta ir más allá.
A parte de la puesta en escena, que califica como "normalita", Boyero subraya lo que para él marca la diferencia: los diálogos. Ese pulso verbal le lleva a fijarse en los créditos y a descubrir la implicación de Emmanuel Carrère en el guion. "Es mi escritor favorito y se nota", ha asegurado, reivindicando la inteligencia y la profundidad de los intercambios entre los personajes.




