El 52% de los votantes progresistas ve a Rufián como el mejor líder para una candidatura unitaria de la izquierda alternativa
Una coalición unitaria amplia sacaría de la abstención a un 36% de los votantes progresistas en las elecciones generales

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián / Kiko Huesca (EFE)

Los resultados de las últimas elecciones, el crecimiento de la ultraderecha y el temor a un cambio de ciclo en detrimento del actual gobierno de coalición progresista ha precipitado la discusión sobre cómo deben presentarse a las elecciones generales los partidos que ocupan el espacio a la izquierda del PSOE. El llamamiento público del portavoz de Esquerra Republicana, pidiendo “hacer algo” para evitar la llegada de la ultraderecha al poder, agitó el tablero, y el paso atrás anunciado por la vicepresidenta Yolanda Díaz ha abierto el debate sucesorio entre los partidos que conforman el Movimiento Sumar.
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La encuesta elaborada por 40dB para la Cadena SER y El País apunta algunas claves sobre cómo creen los ciudadanos y los votantes de izquierdas que debería reorganizarse ese espacio ante una hipotética convocatoria de elecciones generales, que el presidente del Gobierno no contempla hasta el verano del año 2027. El sondeo pregunta por el liderazgo de doce dirigentes políticos y sindicales (Gabriel Rufián, Alberto Garzón, Irene Montero, Mónica García, Pablo Bustinduy, Emilio Delgado o Unai Sordo) que podrían encabezar una hipotética candidatura de unidad, al margen de la que presente el Partido Socialista.
La conclusión es clara. El sondeo revela que de entre todos esos perfiles de distintos partidos y con diversas trayectorias, una mayoría de electores elige a Gabriel Rufián como el favorito para liderar una candidatura unitaria de la izquierda alternativa. Al portavoz de Esquerra Republicana lo escoge un 34,5% de población general. Pero ese apoyo sube hasta el 52% cuando a quien se le pregunta es al electorado progresista, el de partidos como Sumar, Podemos, Esquerra, EH Bildu o el BNG.
Gabriel Rufián saca una ventaja notable, de más de 40 puntos, a la segunda persona en la lista, la exministra de Igualdad y secretaria política de Podemos, Irene Montero, a la que eligen 1 de cada 10 encuestados. En tercera posición se sitúa el dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, con el 7,7% de los apoyos. El resto de líderes, incluidos los ministros de Sumar, quedan por debajo del 5%.
El sondeo mide también el grado de popularidad y la valoración de esos dirigentes. Gabriel Rufián es, después de Yolanda Díaz, el político con un mayor nivel de conocimiento entre la población general, del 91%, y recibe la aprobación de casi el 45. La vicepresidenta sin embargo acusa el desgaste de haber estado varios años en la primera línea de gestión, por eso pese a ser conocida por 9 de cada 10 españoles, solo recibe cuenta con la opinión positiva de un tercio de ellos. El diputado de Más Madrid, Emilio Delgado, tiene una aceptación similar a la del portavoz de Esquerra Republicana, del 44%, pero es un desconocido para 7 de cada 10 encuestados. Las dirigentes de Podemos, Irene Montero e Ione Belarra son las peor valoradas entre los participantes del sondeo de 40dB.
El portavoz de ERC tiene un respaldo transversal, según la encuesta que lo sitúa como el líder mejor valorado por el conjunto de los votantes de los partidos de la izquierda, también de los simpatizantes del PSOE. En todos los casos ronda una aceptación de en torno el 70%. Esa simpatía se traslada también a la opinión de los votantes cuando se pregunta por los atributos de cada uno de los dirigentes que podrían aspirar a liderar esa hipotética candidatura de unidad. Gabriel Rufián es considerado el político más capacitado para unir a la izquierda, algo que comparten todos los electores progresistas.
El dirigente de Santa Coloma de Gramenet también gana cuando se valora la preparación para gobernar, aunque en este caso los votantes de Sumar sitúan por delante a Yolanda Díaz. El diputado independentista también es visto como el más capacitado par atraer a un electorado amplio y para movilizar a la izquierda. El resto de líderes se quedan muy lejos en la valoración respecto al portavoz republicano.
Una candidatura de unidad sacaría a un 36% de votantes de la abstención
La encuesta mide también los efectos que esa hipotética unidad tendría en el electorado progresista cuando llegara el momento de ir a votar. Según el sondeo, si existiera una candidatura unitaria amplia, con una sola marca estatal, los simpatizantes de Sumar, Podemos, Esquerra, EH Bildu e incluso el PSOE reforzarían su voto. Habría por tanto un efecto movilizador. De hecho, esta posibilidad sacaría a un 36% de electores que dudan entre abstenerse, no votar o hacerlo en blanco. La candidatura unitaria obtendría según la encuesta un 17,7% de voto en las generales, muy cerca del nivel de apoyo a VOX. Aún así, el bloque de la izquierda (42,1) quedaría por debajo de la suma de la derecha de PP y VOX que sigue rozando la mayoría absoluta con el 48,9%.
El 75% de los votantes prefieren una candidatura de unidad amplia
El sondeo de 40dB pregunta además cómo creen los ciudadanos que debe ser esa organización del espacio a la izquierda del PSOE. A un 75% de los votantes de los partidos que lo conforman les gustaría que se configurara una candidatura unitaria amplia. Este posicionamiento es mayoritariamente compartido entre los simpatizantes de Sumar, EH Bildu y Podemos, que respaldan claramente -por encima del 45%- la formación de un proyecto de unidad para las elecciones generales. Ese apoyo cerrado cae al 30 por ciento entre el electorado de Esquerra y el BNG, que junto al de la formación morada es el que más matices pone a esta opción.
La mayor parte de los encuestados están a favor de que en ese movimiento amplio a la izquierda del PSOE se integren las formaciones de ámbito nacional como Izquierda Unida, Sumar, Más Madrid y Podemos. La incorporación de esas fuerzas tiene más partidarios que detractores, sin embargo hay ciertos recelos cuando se pregunta por los partidos nacionalistas y regionalistas de mayor relevancia. Una mayoría de la población consultada está en contra de que Esquerra, Catalunya en Comú, el BNG y sobre todo, EH Bildu, formen parte de esa hipotética coalición.
Los votantes progresistas dejan claro que los partidos deben priorizar una fórmula que les permita obtener un mayor número de escaños aunque eso suponga renunciar a las siglas propias. De hecho, 6 de cada 10 votantes anteponen el rédito electoral a la permanencia de la marca de cada una de esas formaciones. Son los de Podemos, en un 63,8 por ciento, los que se muestran más favorables a esa renuncia. Apenas el treinta por ciento del electorado de izquierdas cree que se debe priorizar mantener la identidad aunque eso pueda reducir la representación.
Solo un 27 por ciento de los encuestados cree que la unidad será posible. Menos de un tercio de la ciudadanía considera probable que se logre una candidatura unitaria amplia de la izquierda. Por electorados, el del PSOE es el más optimista, seguido de los que se consideran afines a Podemos. La mitad de sus votantes -50,8 y 48,9 por ciento- creen que es altamente probable. Entre los simpatizantes de Sumar, Esquerra, EH Bildu y BNG esas expectativas caen por debajo del 45%.




