Probamos el Google Pixel 10a: más bonito por fuera, más bonito por dentro
Si te gustó el Pixel 9a, este también te va a gustar

Así es el Google Pixel 10a. / Google

Barcelona
El Google Pixel 10a ya está aquí. Un teléfono móvil, hermano pequeño de los presentados el pasado mes de agosto, que cuenta con funciones más que atractivas como para convertirse en una gran opción en relación calidad-precio. Sobre todo si eres de los que adoran el ecosistema de Google, pues cuenta con todas sus bondades en un formato mucho más compacto y, sobre todo, económico. ¿Quieres conocer sus novedades? A continuación te mostramos sus características principales y nuestras sensaciones tras varias semanas de uso.
Diseño (aún) más bonito
Uno de los puntos fuertes del Google Pixel 10a es su diseño. Se asemeja bastante a su antecesor, pero encontramos alguna que otra novedad que le sienta muy bien. Mientras que el Google Pixel 9a tenía un módulo de cámaras que sobresalía por muy poco, ahora es completamente plano. Algo que se puede verificar fácilmente al colocarlo sobre una superficie plana, donde vemos que ya no queda ese pequeño hueco de unos milímetros que rompía con la armonía del diseño.
Nos gusta esa estética tan minimalista y los materiales empleados en su construcción, pues lo hacen de lo más agradable al tacto. Porque el Pixel 10a cuenta con un marco de aluminio, 100% reciclado, con el que se asemeja algo más a sus hermanos mayores. Mientras tanto, en la trasera han apostado por un diseño mate texturizado que encaja a la perfección con la filosofía del modelo. Puede que sea más plasticoso, pero lo cierto es que le sienta muy bien a este modelo.
Y no podíamos cerrar el análisis del diseño sin comentar sus cuatro colores. Porque se ve a leguas que es un móvil de corte juvenil, donde la estética cobra mucha importancia. En esta ocasión podemos encontrarlos en color lavanda, frambuesa, gris niebla y obsidiana. En nuestro caso nos ha tocado probar el modelo obsidiana, probablemente el menos alegre y llamativo de los cuatro. No obstante, Google ofrece un sinfín de carcasas para darle su personalidad.
En el corazón del Pixel 10a
El Google Pixel 10a monta una pantalla Actua de 6,3 pulgadas que le va como anillo al dedo, tanto por su calidad de imagen como por la cantidad de colores que nos ofrece para representar la realidad. Al igual que sucede con sus hermanos mayores, la experiencia es muy agradable en todo momento y se potencia, entre otras cosas, con un pico de brillo de 3000 nits. Estamos hablando de un 11% más de brillo que la generación anterior... y se nota. ¿En qué sentido? En que vas a poder salir a exteriores y disfrutar del teléfono móvil sin tener que buscar una sombra. Por lo tanto, Google sigue manteniendo una pantalla de primer nivel incluso en sus versiones más económicas.
¿Y qué nos encontramos en el interior? En esta ocasión, Google ha montado un procesador Google Tensor G4, el mismo que tenía el 9a, acompañado de 8 GB de RAM. Una configuración que a simple vista puede quedarse un poco atrás en lo que a potencia se refiere si la comparamos con la de otros móviles de su rango de precios, pero no tiene por qué ser así. Porque si nos fijamos más allá de los números, nos encontramos que monta un procesador creado por la propia Google, por lo que está optimizado para este tipo de móviles. De ahí que la experiencia de uso sea completamente fluida en todo momento y que no se registre corte ninguno durante estas semanas con el móvil. No es un teléfono móvil para jugar al Genshin Impact en su configuración gráfica extrema, pero se comporta fenomenal en el día a día.
Lo que no nos ha gustado tanto es el almacenamiento interno. En nuestro caso hemos probado el de 128 GB y nos parece demasiado poco para un móvil de 2026. Creemos que la coyuntura actual ya pide 256 GB de almacenamiento base, como ya se ha visto con otras marcas. Pero Google prefiere que apuestes por su nube y que pagues una cuota mensual por el mismo.
Apartado fotográfico: echamos en falta un teleobjetivo
Como suele ser habitual con teléfonos de este rango de precios, el apartado fotográfico suele ser uno de los grandes sacrificados para abaratar costes. En esta ocasión, el teléfono cuenta con un sensor principal de 48 megapíxeles y un ultra gran angular de 13. Pero no tenemos un teleobjetivo real, por lo que dependes completamente del software para poder salvar la situación.
Esto no quiere decir que sea una configuración mala, ni mucho menos. De hecho, el sensor principal ofrece resultados notables tanto en entornos luminosos como en situaciones un poco más oscuras. Simplemente que prefieren encomendarse a la magia del software y de la inteligencia artificial para mejorar considerablemente cada toma. La gran novedad de esta generación es que la cámara cuenta con un enfoque macro. Y lo cierto es que funciona realmente bien, pues te permite tomar planos de primer nivel de detalles minúsculos como puede ser una gota o una abeja posándose sobre una flor. Si vas a probarlo, te recomendamos que hagas un vídeo en modo macro a 4K, porque el resultado sí que es sorprendente.
Por otro lado, el Google Pixel 10a incluye asistente de cámara para guiarte en tiempo real y otras funciones como Mejor Versión Automática, con la que la cámara analiza automáticamente varios fotogramas tras pulsar el obturador una sola vez y fusiona la imagen de forma inteligente para que todo el mundo salga bien. A estas hay que añadirles otras como Inclúyeme y el borrador mágico, con el que podrás editar las fotos a tu libre albedrío e incluso añadir a la persona que ha sacado la fotografía.
Hasta 120 horas de batería con el ahorro extremo
La batería del Google Pixel 10a es de 5.100 miliamperios, por lo que tendrás la autonomía suficiente para aguantar todo el día sin pasar por el enchufe. Así lo hemos podido corroborar durante nuestras pruebas, donde sí que superamos ese día, pero no por mucho más. De ahí que acabemos cargando el móvil por la noche para volver a tenerlo al 100% al día siguiente.
Porque en esta ocasión no nos sirve eso de cargarlo mientras desayunamos, porque no tiene carga ultrarrápida. El teléfono móvil soporta carga rápida de 30 vatios, por lo que podrás cargar hasta el 50% de la batería en unos 30 minutos. Se carga más rápido que el Pixel 9a, pero nos parece que sigue siendo poco para un móvil de 2026.
Pero si eres de los que necesita mantener tu móvil encendido a toda costa, puedes habilitar el ahorro de batería extremo para que puedas aguantar hasta 120 horas. Por lo tanto, pasamos de las 100 horas del ahorro de batería extremo del Pixel 9a a las 120 de su sucesor.
Conclusiones: más bonito por fuera, más bonito por dentro
El Google Pixel 10a es un teléfono móvil muy completo y, si eres de los que gusta el ecosistema de Google, te va a encantar. La experiencia de uso es de lo más agradable, no se registra corte alguno y cuenta con todo el software y la inteligencia artificial desarrollada durante estos últimos años por la compañía. Lo que más nos ha gustado es su diseño, pues nos parece una auténtica chuche. Sobre todo por su amplia variedad de colores, entre los que nos decantamos por el color lavanda y el frambuesa.
Pero no es un tope de gama. De ahí que no tenga el procesador más potente del mercado, aunque tampoco lo vemos imprescindible para un teléfono de esta categoría. Porque el que se compra un Pixel 10a no lo hace para jugar a videojuegos o editar contenido en 4K. Por norma general, se decanta por su ecosistema y por un sistema operativo que, la verdad, es que va muy fluido.
Y otra de las cosas que más nos ha gustado es que el dispositivo cuenta con siete años de actualizaciones de sistema operativo, seguridad y Pixel Drops. De ahí que desde Google te garanticen una gran vida útil para tu teléfono y que puedas disfrutar del mismo por mucho tiempo. Puede que sea demasiado parecido al 9a, que no cambien demasiadas cosas, pero es justo reconocer que, si nos gustó el 9a en su día, es imposible que no nos guste este 10a también.

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




