La guerra en Oriente Próximo impulsa al euríbor y amenaza con encarecer las cuotas hipotecarias
Desde que arrancó el conflicto el indicador ha aumentado casi una décima, hasta el 2,3%. Los expertos apuntan a que la tensión puede encarecer hipotecas y frenar el mercado inmobiliario

Málaga / Málaga

Madrid
El conflicto bélico en Oriente Próximo tiene ya consecuencias económicas. El encarecimiento del petróleo y el gas amenaza con subir las cuotas de las hipotecas y, si se alarga, podría frenar la compra de vivienda en España.
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“Si esta situación se mantiene y el petróleo sigue subiendo, eso acabará reflejándose en una inflación más alta. Y si la inflación vuelve a repuntar, el Banco Central Europeo (BCE) tendría que olvidarse de posibles bajadas de tipos y podría incluso verse obligado a subirlos para frenar los precios”, señala Laura Martínez, portavoz de la asesoría Iahorro.
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Los mercados ya anticipan que los tipos no bajarán y estas perspectivas ya están contagiando al euríbor, el índice de referencia en los préstamos hipotecarios. De hecho, después de semanas a la baja, el índice hipotecario ha repuntado casi una décima estos últimos días pasando del 2,222% que marcaba el viernes pasado, al 2,307% de este miércoles. Para quienes tienen hipoteca variable, esto se traduciría en cuotas más altas cuando llegue la revisión.
Hasta 100 euros más en la cuota hipotecaria
El conflicto podría hacer saltar por los aires el horizonte de estabilidad en los tipos de interés que preveían para este año los bancos centrales y trasladarse pronto a los bolsillos cuando toque revisar la hipoteca.
Según cálculos del portal Iahorro, un aumento de 0,5 puntos en el euríbor podría traducirse en un incremento de entre 50 y 100 euros al mes en la cuota de una hipoteca media.
Impacto en los precios y en las compraventas
El impacto de la guerra podría ir un paso más allá. Si la tensión en el Golfo Pérsico y la subida de los precios de la energía se mantiene en el tiempo, el frenazo en la actividad económica tendrá un impacto sobre precios de la vivienda, las compraventas y la actividad inmobiliaria en general.
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“Si la economía empieza a resentirse, si hay más incertidumbre laboral o menos inversión, muchas personas podrían aplazar la decisión de comprar vivienda. Eso haría que las subidas de precios fueran más suaves e incluso que en algún momento se estancaran”, añade Martínez.

Pablo Anzola
Redactor en la Sección de Economía de la SER. Actualmente, escribo sobre vivienda, economía internacional,...




