Sociedad

"Después del túnel oscuro de dolor y sufrimiento ha llegado la luz y la esperanza": un final que abre la puerta a entender qué ocurre después del maltrato

Mariola Lourido habla del último episodio de ‘No sé cómo era antes’ y cómo aborda la vida después del maltrato

De Pelicot a Àngela y Elena, vidas reconstruidas en 'No sé cómo era antes'

Mariola Lourido, redactora jefe de Sociedad de la Cadena SER, destaca cómo las protagonistas del documental 'No sé cómo era antes' se reconstruyen después de que su vida se desmoronase por culpa de un maltratador.

Un canto a la vida unidas, fuertes y valientes, como también ha demostrado la francesa Gisèle Pelicot en su último libro donde narra cómo se reconstruyó después de vivir un calvario de violaciones que duró diez años.

Episodio 4 | Marcianas

Después de un túnel oscuro de dolor y sufrimiento el último episodio trae la luz y la esperanza para las protagonistas. Ahora se pone el foco en lo que ocurre después de la violencia. La serie cierra con una escena: una merienda en casa de Ángela junto a Elena. Ya no están en peligro ni sometidas al control, pero siguen enfrentándose a las secuelas físicas y psicológicas de una década de abuso. La pregunta que atraviesa el episodio es: qué queda cuando desaparece la opresión y cómo se reconstruye una identidad dañada durante años.

En el episodio comparan su experiencia con la de astronautas que regresan a la Tierra tras mucho tiempo en el espacio: el cuerpo y la mente necesitan reaprender a sostenerse. Las conversaciones entre ambas revelan síntomas compartidos y también el efecto reparador de poder nombrarlos en voz alta con alguien que ha atravesado lo mismo. “Ahora, en esta nueva realidad, donde ya no necesito anticipar el golpe o medir cada palabra con precisión milimétrica, mi propio ser me resulta extraño”, escribe Elena a Ángela en un mensaje.

La alianza entre Ángela y Elena es el eje del capítulo. Antes creían que eran rivales, pero una conversación bastó para desmontar ese relato. Desde entonces se acompañan a diario: comparten audios, pesadillas, avances judiciales. “Es un proceso que nosotras tenemos la suerte de poder hacerlo juntas y apoyadas por una red que nos sostiene y nos permite sentirnos seguras”, resume Ángela.

Este último episodio aborda, también, la red de apoyo que ha estado acompañándolas. Ana le ofreció a Ángela su casa sin pedir nada a cambio, Samu la acompaña a cada comparecencia en los juzgados, y todos tienen, además, un grupo de WhatsApp en el que se coordinan para momentos de crisis o para los días que toca ir al juzgado. El documental muestra cómo esa estructura colectiva resulta clave cuando el proceso judicial se alarga y la reparación institucional no llega.

No sé cómo era antes’ está guionizado y dirigido por Sara Selva y Manu Tomillo y cuenta con el diseño sonoro de Elisabeth Búa y la edición de Ana Ribera.