Fórmula 1

Alonso roza el milagro en la primera 'quali' de la temporada, pero el AMR26 necesita todavía mucho más

El piloto español queda a las puertas de la Q2 en Australia pese a la desastrosa pretemporada de Aston Martin

Fernando Alonso, durante la calificación del GP de Australia 2026 / Lars Baron

Tras una pretemporada desastrosa de Aston Martin, marcada por los contratiempos en el motor Honda del AMR26, un halo de esperanza ha emergido durante la primera madrugada de calificación de la temporada. Las expectativas estaban por los suelos a la llegada a Australia después de lo múltiples problemas señalados en este tiempo: imposible exprimir el motor durante los entrenamientos, una vibración de lo más incómoda, baterías a cuentagotas a disposición del equipo... Y aun así, Albert Park ha estado a punto de ver a Fernando Alonso obrar un milagro en la primera Q3 del año.

Los dos abandonos que han marcado la previa de la calificación jugaban ya a favor del piloto asturiano antes incluso de que el semáforo se encendiese a verde. Y es que, si ya afrontaba Aston Martin el primer Gran Premio del año dando por perdidas sus opciones de puntuar, su calvario no era el único. Lance Stroll, compañero de Alonso, ni siquiera se subía a su monoplaza en busca de un tiempo en la sesión del sábado, misma suerte que el otro español en liza -Carlos Sainz tampoco marcó tiempo con su Williams-.

Las esperanzas de colarse entre los 16 mejores de la Q3 fueron a más incluso tras el fuerte accidente de Max Verstappen. Pocas veces había chocado contra el muro con tanta virulencia el tetracampeón del mundo y ni siquiera llegó a rodar una vuelta en calificación. Y así, sin tres competidores sobre la palestra, Alonso asumió de buen grado una inesperada licencia para soñar.

Pese a los problemas del AMR26, Alonso logró elevar el rendimiento del monoplaza como nunca antes, llegando incluso a cerrar el cronómetro en puestos de acceso a la Q2. Superó con creces a los Cadillac de 'Checo' Pérez y Valteri Bottas, quedando su pase de ronda a un mano a mano por el decimosexto puesto con el Alpine de Franco Colapinto. Le ganó la partida Alonso hasta que el tiempo llegó a cero, pero la última bala de un Colapinto todavía en vuelta en dicho momento terminó apeando al piloto español de esta condición.

Un pequeño motivo para la ilusión que se asume como un soplo de aire fresco en el box de Aston Martin. Alonso demuestra que sigue siendo competitivo y espera con urgencia un paso de su escudería para crecer en clasificación. De momento, ya está probado que los toques de magia del asturiano no son suficientes para cubrir todas las carencias de un AMR26 todavía indomable.

Daniel Plaza

Periodismo y deporte desde 1994. Graduado por...