Ana Locking, diseñadora: "Miro al pasado para agradecer a todas las valientes que, con todo en contra, lucharon para que yo hoy pueda ser una mujer creadora, independiente y con derecho a voto"
'Nostalgia/Utopía' es una preciosa retrospectiva que la diseñadora de moda ha creado en la Sala Canal de Isabel II. Casi dos décadas entendiendo la moda no solo como disciplina estética, sino como lenguaje narrativo, emocional y político, una moda comprometida con su tiempo

Si uno entra estos días en la Sala Canal de Isabel II en Madrid, lo primero que verá es una caja enorme de estas que transportan obras de arte y en el pie leemos: You're always on my mind. Dice la diseñadora de moda, fotógrafa y empresaria Ana Locking (Toledo, 1970) que le interesa siempre la conexión no solo estética, sino emocional, que es más duradera. Esos artistas con los que conectas a nivel emocional, a través de la música, la literatura, el cine, el teatro o el arte. "Habrá películas o habrá libros que no gusten tanto, pero ese artista ya ha conectado contigo y siempre estarás pendiente de lo que haga", decía Locking nada más empezar el recorrido con la prensa por la sala.
Ella ha conectado con cineastas como Alfred Hitchcock, ese gran contador de historias e inventor del MacGuffin, como se titula una de sus colecciones. Encuentros en la tercera fase de Steven Spielberg o David Lynch. "La moda, como el cine, tiene unos condicionantes muy complicados, tienes que traducir en texturas, en colores, en materiales, en volúmenes y es complicado, pero es muy gratificante, muy sacrificado, pero muy gratificante", dice la diseñadora. Un diálogo también con la literatura, como Thomas Mann y La montaña mágica. Con la pintura, como ese cuadro mítico del alemán Caspar David Friedrich, El caminante sobre el mar de nubes, que vemos en la exposición. Con la fotografía, el teatro y la música.
Ana Locking acaba de inaugurar Nostalgia/utopía, la primera retrospectiva de su trayectoria, una comunión artística, un diálogo entre diferentes disciplinas. Quien firma estas líneas y hace esta entrevista también ha conectado con ella desde la conoció algo más, gracias a que entró en nuestras casas por la pequeña pantalla, con un programa como Rupaul Drag Race España. La mayoría de creadores de reconocimiento mundial, tan premiados, que han vestido a reinas como Letizia, a divas como Madonna, a actrices como Rossy de Palma o a jefas de Cultura como Pepa Blanes, podrían levitar por encima del común de los mortales, pero no es el caso de Ana Locking. Es auténtica, transparente, sincera, emotiva, cercana y muy maja.

MADRID, 03/03/2026.- La diseñadora española Ana Locking y Alberto Gonper, mano derecha y pareja de Locking, que es el comisario de 'Ana Locking. Nostalgia/Utopía', retrospectiva del universo creativo en el que se mueve Loxking desde hace 30 años, la moda, en una exposición de cerca de 200 piezas que son vehículos de emoción, memoria y pensamiento de una creadora muy vinculada al arte contemporáneo. EFE/ Marcos Villaoslada / Marcos Villaoslada

MADRID, 03/03/2026.- La diseñadora española Ana Locking y Alberto Gonper, mano derecha y pareja de Locking, que es el comisario de 'Ana Locking. Nostalgia/Utopía', retrospectiva del universo creativo en el que se mueve Loxking desde hace 30 años, la moda, en una exposición de cerca de 200 piezas que son vehículos de emoción, memoria y pensamiento de una creadora muy vinculada al arte contemporáneo. EFE/ Marcos Villaoslada / Marcos Villaoslada
Alberto Gonper es el amor de su vida y el comisario de esta exposición en la que han estado trabajando casi dos años, un encargo de la Comunidad de Madrid, que ha sido un sueño para ella y más en una sala tan complicada, porque "es especial, es una de las salas expositivas más bonitas que tiene Madrid". Una sala que, para vestirla, han tenido previamente que desvestir o desnudar, quitando todos los panelados de madera que cubrían las paredes.
Los dos reconocían, Gonper y Locking, lo significativo que es que te ofrezcan montar una retrospectiva cuando no estás muerto ni al borde de la muerte, siendo alguien tan joven y que se siente joven, que no es lo mismo. "El secreto de la juventud está en seguir manteniendo ese espíritu juguetón de cuando eres niña. Yo guardo mi parte de niña en una cajita del tiempo, Time capsule, que es como se llamaba una de las colecciones, para que nunca se vaya. Porque esa capacidad para sorprenderme, para disfrutar de las cosas cotidianas, de las pequeñas cosas como si fuera una niña, es algo que no quiero perder nunca en la vida y que es lo que me hace disfrutar del arte, del cine, de todo. Ser feliz", explica Locking.
La muestra se articula en torno a la idea de moda como relato en tránsito entre la nostalgia y la utopía. No sigue un orden cronológico, sino que ofrece una aproximación más sensorial y conceptual al trabajo de la diseñadora. "Emociones que hablan del amor, de los deseos, de la soledad, de la compañía, de la familia, del sexo, de la vida y de la muerte. Todo eso es muy nostálgico", explicaban.
El recorrido se inicia en la planta baja, donde cinco dioramas plantean escenas independientes que rompen con los formatos habituales de la exhibición de moda, dando lugar a atmósferas de extrañeza vinculadas a temáticas diversas, desde la Hermandad Prerrafaelita o el mundo vegetal hasta el paisaje lunar o el sueño americano; todo ello combinando piezas de distintas colecciones.
Maniquís en contextos extraños, diferentes, desubicados. ¿Cómo han llegado hasta ahí? No se sabe. En uno de ellos vemos a figurines con vestuario historicista de la serie La vida breve, pero en un cuarto de baño contemporáneo. Porque la moda de Locking conecta el historicismo con lo contemporáneo. "Son cinco capillas en las que contamos historias que no tienen principio ni final, están inconclusas para que el espectador haga su propio desarrollo". Un homenaje a los contadores de historias y al cine, como decíamos.
Quizá uno de los secretos de mantenerse joven de espíritu es alejar esos sentimientos de nostalgia y melancolía que nos atrapan en un pasado idealizado, que probablemente no fue tan bueno, pero, como éramos jóvenes de cuerpo, teníamos más energía y lo recordamos de otra manera. La primera planta está dedicada a colecciones atravesadas por la nostalgia. La segunda también, pero con un espíritu utópico. ¿Qué ha aprendido Ana Locking de su nostalgia, de echar la vista atrás?
"He aprendido a conocerme más a mí misma en el presente. Yo no era tan consciente de que mi mirada, como mujer contemporánea, era un camino entre la nostalgia y la utopía. Soy quien soy, todos somos quienes somos por nuestro pasado, por las cosas que hemos vivido, que nos han sucedido como personas y las obras de arte que hemos visto, el teatro, cine, literatura, arte contemporáneo, arte clásico, etcétera, que nos han hecho cambiar y nos han hecho ser las personas que somos. En ese sentido habla de nostalgia, no para quedarte en tiempos pasados que fueron mejores y que no se van a volver a repetir. No, no, en absoluto", subraya.
"Miro al pasado para dar agradecimiento a todas aquellas personas que fueron capaces de ser valientes en un momento determinado de su vida, que tenían todo en contra o muchas dificultades y que tiraron hacia delante con sus sueños, ya fueran artísticos, reivindicativos, sociales o políticos. Para cambiar, para que yo hoy pueda ser una mujer creadora y que pueda estar aquí hablando contigo y que pueda votar y que pueda ser una mujer independiente", dice.
Ana Locking entiende la moda no solo como disciplina estética, sino como lenguaje narrativo, emocional y político, una moda comprometida con su tiempo. Tiempos hoy oscuros, convulsos, ella los define como casi paranormales y más desde la pandemia. ¿Cómo encontrar utopías o defenderlas en una realidad tan distópica como la de hoy?
"Es cuando más se necesita. ¿Cómo es posible que esté sucediendo esto? ¿Cómo es posible que, ahora mismo, estemos viendo estos cielos llenos de misiles? ¿Cómo es posible que, de pronto, estemos en un momento tan vulnerable, tan complicado en el que puede suceder cualquier cosa? Como durante la pandemia, la utopía en este momento es más necesaria que nunca, porque es más necesario que seamos conscientes, que hagamos una reflexión sobre lo que está sucediendo y que podamos al menos cambiar nuestro entorno. Está en nuestra mano diaria el que nuestro entorno sea también más favorable, que nos podamos entender mejor, que podamos ser más respetuosos, que podamos entender mejor a la a al al prójimo y que podamos establecer conexiones", defiende la diseñadora.

Spanish designer Ana Locking walks the runway at the Ana Locking show during the Mercedes-Benz Fashion Week Madrid Spring/Summer 2018 / Carlos Alvarez

Spanish designer Ana Locking walks the runway at the Ana Locking show during the Mercedes-Benz Fashion Week Madrid Spring/Summer 2018 / Carlos Alvarez
Con Ana Locking hemos reflexionado sobre democratizar la moda, ella que viene de clase obrera, hija de un tornero y una modista que cosía todo el día, y defiende el prêt-à-porter, no solo las alfombras rojas y las celebridades. Cuando no podemos pagar el alquiler o comprar una vivienda, cuando hay decenas de personas haciendo cola cada día en Primark y en otras cadenas de ropa barata, ¿cómo democratizar la moda? "Vengo de clase obrera y el mundo de la moda siempre ha estado en colisión con el del lujo y la exclusividad. De todas formas, si puedes gastarte 300 euros en un concierto de Rosalía, a lo mejor también puedes ahorrar para comprarte, una vez al año, un bolso que te va a hacer feliz y durar toda la vida", sentencia la diseñadora.
También nos preguntamos qué es moda y qué son modas, como la de que los hombres lleven falda, muy reivindicado hace veinte años y hoy casi desaparecidas de las pasarelas. De la caducidad de las prendas, si es que caducan, y de si juzgamos a una persona por lo que viste. De la diversidad de cuerpos fuera de la normatividad. Y, por supuesto, de la bandera del colectivo LGTBIQ+, la más representativa a nivel mundial, porque es la única que integra a todas las personas independientemente de su sexo, de su raza, de su identidad o de su género. "Gracias a todas mis amigas travestis y a Drag Race he aprendido mucho más de corsetería. Es un trabajo que respecto cada vez más y cada vez que sé más de cultura drag. Cómo transforma el cuerpo la corsetería es algo que está muy presente en mis diseños estos últimos años, el corsé y la transformación del cuerpo a través del corsé". No te pierdas la entrevista con Ana Locking, forever young y always on our minds.



















