¿Cuánto puede durar la guerra?: desde la victoria rápida y contundente que quiere Trump a la tensión que a Irán le interesa para desestabilizar la economía occidental
Los expertos estiman que no se prolongará durante meses un conflicto con al menos 1300 víctimas mortales en el país persa en su primera semana

Un soldador trabaja en las ruinas de un edificio destruido en la noche del 26 de marzo en un ataque israelí-estadounidense en plaza Nilufar en el este de Teherán (Irán). / Jaime León (EFE)

Madrid
Se cumple una semana del ataque ilegal de Estados Unidos contra Irán que ya ha dejado al menos 1.300 víctimas mortales, según la Media Luna Roja, además de una escalada de la tensión en Oriente Próximo cuyo poder hegemónico reclama Israel por la fuerza. La Guardia Revolucionaria iraní ha advertido este viernes de que está preparada para una guerra larga mientras Trump asegura que la ofensiva durará "lo que sea necesario". En paralelo, se abre el debate sobre cuánto puede prolongarse y qué escenarios pueden abrirse una vez acabe.
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Los expertos consultados no estiman que el conflicto se prolongue durante meses. No por las capacidades de Irán, en clara desventaja militar con respecto a Washington y Tel Aviv, sino más bien por Estados Unidos. "En ningún caso, ni su opinión pública ni su estamento militar están a favor de una guerra extensa en el tiempo", apunta Ignacio Gutiérrez de Terán, profesor del máster en Estudios Árabes Contemporáneos de la UAM. No obstante, los tiempos de Washington no son los de Tel Aviv y podremos ver una pugna entre ambos. "Donald Trump aspira a una victoria rápida y contundente para vender un relato de poder, mientras que a Benjamin Netanyahu le interesa mantener a Washington el mayor tiempo posible en la región porque es consciente de que sin su capacidad militar no alcanzará su objetivo de eliminar al completo el régimen de los ayatolás", matiza Daniel Bashandeh, analista experto en Irán y en Oriente Próximo.
Por parte del país persa, aún con la República Islámica intacta, Gutiérrez de Terán explica que "no puede vencer en ningún caso": "Ellos quieren resistir lo máximo, que los precios de los combustibles sigan subiendo y que se propague un estado de oposición a la guerra en el mayor número posible de países, sobre todo en Estados Unidos". Sí vaticina Gutiérrez Terán una crisis en un plazo no muy lejano que afecte al plano económico con el agravante de que pueda extenderse el conflicto fuera de Oriente Próximo. Advierte de que mermará el suministro de petróleo, entre otros recursos, por la interrupción de las rutas marítimas. Es el caso del estrecho de Ormuz, una arteria comercial clave por la que circula el 20 % del crudo que se consume en el planeta.
¿Qué cabe esperar en Irán tras la guerra?
Los expertos consultados insisten en que todavía es pronto para hacer una proyección con certeza a causa de los innumerables factores que convergen en un país complejo y sumido en una crisis económica por la que se desataron las protestas ciudadanas masivas del pasado enero. Fueron brutalmente reprimidas por el régimen hasta el punto de matar al menos a 3.000 personas. Una represión letal sin precedentes de un Gobierno con una maquinaria preparada para sobrevivir a cualquier crisis, según Jara Monter, analista de El Orden Mundial. Asegura que "está preparado para sobrevivir sin su líder supremo, Alí Jameneí, gracias a una serie de cuerpos e instituciones que permiten su bunkerización y que no haya peleas internas ni disidencias en el entramado estatal". Monter recuerda que tampoco hay una oposición organizada ni una red interna de figuras ajenas al régimen que pudieran liderar una transición democrática y, aunque cuente con el rechazo de la población, tampoco es garantía de que puedan producirse cambios: "Incluso si se convocan elecciones no significaría necesariamente un giro, recordamos que Irán las celebra pero no son ni libres ni justas".
Con todo ello, es poco probable el renacer de "un nuevo Irán" que dé paso a una transición democrática. Para Monter, los regímenes autoritarios tienden a desembocar "por lo general en nuevos regímenes autoritarios, más aún si el cambio se produce en contextos marcados por la violencia". En este sentido, el analista experto en Irán y en Oriente Próximo, Daniel Bashanded, indica que la República Islámica está "centrada en su supervivencia" y es "muy complicado que haya un cambio radical": "Todo depende de la letalidad por parte de Estados Unidos y de Israel y sus intereses geoestratégicos que no van en sí encaminados a mejorar el sistema político".
Bashanded argumenta que la clave está en estudiar cómo la República Islámica está priorizando su supervivencia: "Veremos si surgen liderazgos pragmáticos que apelen a adaptarse a Trump, inevitablemente va a haber un cambio político". Por su parte, Monter argumenta que, a largo plazo, salga un perfil no tan de primera línea que vuelva a retomar la idea de negociar con Estados Unidos por los beneficios que puede traer principalmente para aliviar la crisis económica. Es algo que, reconoce la analista, va a ser muy complicado especialmente a nivel público. Sobre la figura del líder supremo, ambos expertos señalan que "está muy cuestionada" al no haber un claro sucesor que genere consenso. En cuanto Reza Pahleví, el heredero exiliado del Sha derrocado por la Revolución Islámica en 1979, no cuenta con suficiente apoyo popular. Bashanded admite que "hay sectores que reclaman su vuelta, pero no tiene una organización dentro".
En lo que respecta a la complejidad étnica de Irán, donde las minorías representan el 40% de la población, se abriría en palabras de Monter "un contexto de caos interno o incluso de revuelta armada". En este sentido, destacan los kurdos que residen en la zona norte del país: "Parece que Trump está teniendo conversaciones con los líderes kurdos iraníes exiliados en Irak para instarles a que se levanten contra el régimen iraní". De esta manera, argumenta Monter, podría darse un contexto de marco de conflicto civil que no necesariamente desemboque en una fragmentación de Irán: "Hablaríamos de partes del país que funcionen de forma semiautónoma como ocurre en Siria".

María Ibáñez
Periodista en servicios informativos. A veces, edito Matinal SER los fines de semana. Graduada en Periodismo...




