El rearme nuclear acelera el 'reloj del apocalipsis'
Ante un mundo que está primando el rearme nuclear, España “debe convertirse en un faro”, según el Nobel de la Paz Carlos Umaña, del ICAN

El reame nuclear amenaza con acelerar el reloj del apocalipsis
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El mensaje del presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunciando un rearme nuclear, supone un salto al vacío que ningún país de la OTAN había dado hasta ahora. Este gesto, de uno de los cinco países del mundo que oficialmente tienen capacidad de generar sus propias armas nucleares, puede tener consecuencias impredecibles. Para Carlos Umaña, portavoz de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN), ganadora del premio Nobel de la Paz en 2017, podría acelerar el llamado ‘reloj del Apocalipsis’, un contador metafórico para marcar la distancia a la que está la humanidad de la destrucción.
Ya antes de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán, el reloj del apocalipsis marcaba 85 segundos para la medianoche, el mayor riesgo de aniquilación humana de la historia. “En este mundo que se está volviendo cada vez más oscuro, España puede y debe convertirse en un faro”, cree Umaña. “España puede ser un país que demuestre de forma contundente que la paz y la libertad no exigen ser temidos, como dice Francia, sino que la paz y la libertad se construyan de forma valiente sobre los cimientos de justicia, de cooperación y de una humanidad compartida”.
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Actualmente, se calcula que hay más de 12.000 cabezas nucleares desplegadas por todo el mundo. “El peligro es muy grande y el exceso que hay de las armas también es muy elevado”, advierte Tica Font, investigadora de la Alianza por el Desarme Nuclear. Eso sí, no cree que el resto de países europeos estén en condiciones de lanzarse a la carrera nuclear como Francia porque sus centrales nucleares para obtener energía no son aptas para producir armamento nuclear.
Con el aumento del número de cabezas nucleares de su arsenal, Francia colisiona de lleno con el Tratado de No Proliferación Nuclear, que aspira a vivir en un planeta desnuclearizado, como recuerda Font. Y mientras tanto, se pone como objetivos, que cada país no aumente sus cabezas nucleares y que no se sumen más países a crear este tipo de armas. “La cuestión en estos momentos a escala mundial es que China ya tiene 600, cuando en el 2023 tenía unas 400, y se calcula que puede llegar a tener mil para 2030”, señala. El peligro es que Estados Unidos quiera incrementar también sus ojivas nucleares al verse superado en una hipotética confrontación nuclear con Rusia y China a la vez.
A las cinco potencias nucleares (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia), se suman estados como India, Pakistán o Corea del Norte, que cuentan con cabezas nucleares capaces de aniquilar a la humanidad. “El régimen dictatorial de Corea del Norte ha basado su supervivencia en la capacidad de haber fabricado su propio programa nuclear. Ningún país, por muy buenos que sean sus sistemas de defensa antiaérea, osaría atacarlo”, explica el coronel retirado del Ejército del Aire Alberto Gallego.
“La disponibilidad de armas nucleares por parte de algún país de Oriente Medio conllevaría una evidente escalada regional que no augura nada bueno”, indica Gallego. “Personalmente, consciente como soy del peligro de las armas nucleares para la humanidad, abogaría por la destrucción absoluta de todas ellas y que se establecieran los medios reales para comprobar que en ningún país se fabrican”, dice, pero lo ve como algo utópico.
La OIEA ha alertado de que una veintena de países, varios de ellos asiáticos, quieren poder acceder al armamento nuclear. “Entramos en una espiral muy difícil a escala planetaria y, sobre todo, muy peligrosa para la continuidad de la vida”, dice Tica Font, aunque celebra que la gran mayoría de países del mundo no tiene armamento nuclear ni aspira a tenerlo. La experta defiende que es mucho más útil invertir ese dinero en el estado de bienestar social que en conseguir un arma que “no sabemos hasta qué punto nos va a proteger o, todo lo contrario, nos puede transformar en un blanco”.




