Carrusel Deportivo
Fórmula 1

George Russell y Mercedes imponen su ley en un GP de Australia complicado para Fernando Alonso y Carlos Sainz

El asturiano abandonó tras una gran salida; Carlos Sainz fue 15º

George Russell celebra su victoria en Australia. (Joe Portlock/Getty Images) / Joe Portlock

Mercedes era el favorito tras el cambio de reglamento de la Fórmula. Lo había demostrado a lo largo de la pretemporada y lo ha dejado patente tras el primer GP del curso. George Russell salía desde la pole y el británico es el primer líder del Mundial tras imponer su ley en el trazado de Albert Park. Segundo ha sido su compañero, Kimi Antonelli, certificando el doblete de la escudería comandada por Toto Wolff en esta puesta de largo del Gran Circo.

El podio lo ha cerrado Charles Leclerc con un Ferrari que ha puesto en apuros a los Mercedes en un buen tramo del GP. La escudería italiana ha dado un paso adelante con la nueva normativa y sus monoplazas son especialmente poderosos en la salida. Tanto el monegasco como Lewis Hamilton, que ha terminado cuarto, amenazaron a Russell y Antonelli tras apagarse el semáforo —ahora azul—.

Especialmente entretenida fue la pelea entre Russell y Leclerc en el primer tercio de carrera, que dio muestras de lo que pretende ser esta nueva reglamentación, con baterías que se cargan y descargan tras los adelantamientos, lo que trata de favorecer las batallas en pista. Aun así, a día de hoy, la unidad de potencia, el motor, de Mercedes es superior al resto. Lo advirtió Hamilton tras la sesión de clasificación y se ha vuelto a ver este domingo. Con el paso de las vueltas, los Mercedes han impuesto su ley y han terminado sellando, tras 58 vueltas, una superioridad que parece que se prolongará, al menos, en el próximo GP.

Fin de semana duro para Alonso y Sainz

La carrera —y el fin de semana— ha sido un dolor de muelas para los españoles. Fernando Alonso, pese a completar una salida magnífica con el AMR26 que le ha colocado décimo, no ha podido completar más de 15 vueltas consecutivas con su monoplaza y, pese a retomar la actividad tras un paso por boxes, no ha visto la bandera a cuadros.

"La vuelta uno es más de instinto que de motor. Ahí llevo 24 años sintiéndome superior y en el 25 me siento superior a ellos otra vez", ha asegurado el asturiano al término del GP sobre su salida. Sin embargo, tanto en fiabilidad como en rendimiento, el AMR26 tiene un largo camino por recorrer. La muestra ha sido este GP de Australia.

"He intentado ayudar al equipo, dar las máximas vueltas posibles. En la vuelta 14-15 hemos visto un dato anómalo en la telemetría y tuve que parar. Hicimos cambios en el coche para resolverlo. Eso se solucionó, pero hemos tenido otro problema después. Tuvimos que parar por precaución. Lo esperado. Sabíamos que iba a ser una carrera casi imposible de acabar", ha añadido el piloto de Aston Martin.

Algo mejor le ha ido a Sainz, que sí que ha podido completar los 58 giros al trazado de Albert Park, pero está muy lejos de los objetivos del piloto madrileño. Pese a completar una gran salida, ha terminado decimoquinto y sus sensaciones distan mucho de ser buenas. "He salido muy bien, creo que nos hemos puesto el 12, pero me ha servido para muy poco (...) He tenido un problema de fiabilidad con el ala delantera. He hecho 30 vueltas un poco a paso de tortuga. Sin carga aerodinámica delante. El coche no está para puntos, no tenemos fiabilidad y tenemos sobrepeso. Hay que mejorar mucho si queremos estar ahí", ha resumido él mismo en zona mixta.

Fernando Rodríguez

Coordinador del área digital de deportes de Cadena...