Lluvia de críticas a Timothée Chalamet a pocos días de los Óscar por sus polémicas palabras sobre la ópera y el ballet
El gran favorito a mejor actor protagonista ha provocado la indignación de artistas y teatros poco antes de los premios
Timothee Chalamet en una de las fiestas previas a los Oscar / CHRIS TORRES (EFE)
Madrid
El actor Timothée Chalamet, nominado a mejor intérprete masculino en los Óscar por su trabajo en Marty Supreme, ha hecho unas declaraciones que han sido muy criticadas a pocos días de los premios más importantes del cine.
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Todo parte de una conversación en la CNN con Matthew McConaughey sobre cómo ha cambiado el ritmo y la estructura de las películas y series en la actualidad por los hábitos de consumo del público. Comentaban cómo cada vez se pierde más la atención del espectador y cómo los directores intentan enganchar al público desde los primeros minutos de las series y las películas.
Chalamet señaló que no estaba tan seguro de que todo fuese así: "La generación Z podría tener más intereses por el cine que los millenials y que algunas películas recientes, aunque no tengan un ritmo tan frenético, logran atraer a estas nuevas generaciones de espectadores". El actor quería decir que todavía hay gente dispuesta a ver historias que se desarrollan con más paciencia si el contenido es interesante, que pasó con Frankestein, por ejemplo, que Netflix convenció a la audiencia de que era una buena película que ver.
A continuación, hablan del futuro de las salas de cine y es entonces cuando llega la polémica. Chalamet señala que no quiere llegar al argumento de que "el cine debe existir" incluso aunque el público no esté interesado en verlo. Teme que el cine se mantenga "como tradición, pero que pierda la conexión natural con la audiencia y los espectadores". Y pone como ejemplo "la ópera y el ballet, que son dos artes con siglos de historia pero que ahora a nadie le importan". Tras esas palabras, él mismo bromeó enseguida con que se estaba tirando piedras sobre su propio tejado, sabiendo que había utilizado un argumento polémico. Las reacciones no se hicieron esperar.
El mundo de la ópera y el ballet ha interpretado sus palabras como una falta de respeto. Instituciones como la Metropolitan Opera de Nueva York, el Ballet Nacional de Inglaterra, la Ópera de París, el Teatro alla Scala de Milán, la Ópera Estatal de Viena, la Royal Opera House de Londres, el Teatro Real de Madrid o el Gran Teatre del Liceu de Barcelona han reivindicado que el ballet y la ópera siguen teniendo público.
Incluso la rapera Doja Cat ha sido en defensa de ese sector con contundencia. Ha publicado un vídeo en el que le recrimina el "descaro" que ha tenido al decir eso.
Según la revista Variety, la polémica ha llegado cuando ya están cerradas las votaciones de los Óscar. Chalamet es el favorito a la estatuilla de mejor actor, pero desde que consiguió el Globo de oro, ha perdido entre otros, el Bafta.