Amparo Llanos: "El público español entendió a lo bestia durante muchos años el milagro de Dover"
La compositora y guitarrista de Dover nos acerca al plano más personal de la escritora Jane Austin al traducir una selección de su correspondencia en el 250 aniversario de su nacimiento

Madrid
Fue creando las letras de las canciones y tocando la guitarra junto a Jesús Antúnez, Álvaro Díez, Samuel Titos y, sobre todo, su hermana pequeña Cristina, cuando llevaron a cabo una revolución llamada Dover. Un grupo de principios de los 90 absolutamente contracultural en España: de rock sin concesiones, "Voces satánicas", llegaron a definir algunas voces contrarias; liderado por mujeres (dos hermanas) componiendo y cantando en inglés, en una industria de hombres, pensada por hombres y para hombres.
"Dover fue un fenómeno sociológico que el público español entendió muy bien a lo bestia durante muchos años". "De alguna forma —aclara Amparo Llanos— fue un milagro en el que se dieron cosas muy curiosas: cantar en inglés, desde luego, pero también ver a dos mujeres al frente de una banda de rock y que se aceptase que metiéramos todo el ruido que metíamos. Todo estaba preparado para que saliera mal".
Un grupo que si nacía en 1992, cuando España presumía de modernidad con los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla, y triunfaba en medio mundo gracias a un tema como "Devil came to me" en 1997, silenciaba sus voces para siempre en 2016. Más de dos décadas para el recuerdo de algo muy parecido a una hazaña inesperada: "Ese éxito de Dover también trajo el mensaje de que al colarnos en una industria que no estaba pensada para aceptarnos, se revolviera y junto a los medios de comunicación, dijeran algo así como: 'Vale, pues después de Dover, ya está, que se vuelva a lo que conocemos, a cantar en español, a grupos liderados por chicos, a lo convencional'. En ese sentido puede que no hubiera un legado visible hacia otros grupos, pero sí la idea de que si alguien quería vivir el sueño de intentarlo, podía hacerlo, porque nosotros ya lo habíamos conseguido".
Un éxito que no por no estar en principio destinado para ellas, carecía de método. Porque las hermanas Llanos sí sabían lo que querían contar y cómo contarlo. "Al principio pensábamos que no podríamos vivir de la música, pero sí teníamos muy claro que íbamos a ser, no lo que la industria quisiera, sino lo que genuinamente nosotras representábamos. Y no fue fácil, porque todo el mundo, incluidos los que nos querían mucho, nos decían que así no íbamos a llegar a ningún lado".
Hasta que en 2016 se acabó todo. ¿Por qué? ¿Se había contado todo lo fundamental? ¿Pesó sobre todo el cansancio? ¿La necesidad de vivir en la pausa? "El grupo termina sabiendo que había sido maravilloso, intenso, pero también muy cansado, y eso lo supo ver mi hermana Cristina muy bien". Y después de mucho tocar, lo que tocó fue vivir sin la banda, la música y un ritmo de vida rutinario. "Me costó unos meses entenderlo, pero creo que mi hermana tenía razón. Ya habíamos contado en esencia todo lo que teníamos que contar y visto ahora, me parece que el cierre de Dover fue lo que tenía que ser y mi relación con mi hermana Cristina sigue siendo maravillosa, e igual de intensa que antes".
Amparo Llanos, está probado, puede vivir sin Dover, pero no sin una pasión. Y es ahí cuando entra la literatura, la que ella ha mamado, gracias a su madre, desde muy pequeña: "Mis padres hicieron un gran trabajo. Desde pequeños a mi y a mis hermanos nos educaron en la lectura, de hecho mi madre se preocupó siempre de ofrecernos libros buenos y después tanto ella como mi padre de permitirnos leer lo que queríamos".
Una pasión que puede representarse en lo que ella define como una de las tres partes de la Santísima Trinidad de la literatura, la importancia de la escritora británica Jane Austen: "Yo empecé a leer a Austen ya siendo algo mayor y me parece que junto con Shakespeare y Cervantes son los tres autores que mejor saben explicar, contar y mostrar la condición humana"
Una figura, esta, a la que Llanos ha rendido justo homenaje en el 250 aniversario de su nacimiento, traduciendo y editando parte de la correspondencia privada de la autora de "Sentido y sensibilidad" en un libro publicado en la editorial Renacimiento (cuánto le debemos a un sello como este) que lleva por título "Afectuosamente tuya, Jane Austin" "A mi me da pena cuando se dice que Austín es lectura pora mujeres, no saben los hombres lo que se pierden no leyéndola... Por eso aprovechando el 250 aniversario de su nacimiento le dije a la editorial Renacimiento por qué no la reivindicábamos traduciendo parte de su correspondecia pribvada, quizá la versión litearia que menos puedan conocer sus lectores y lectoras".
Y ese, afirma satisfecha Amparo Llanos, "ha sido, de alguna manera, mi homenaje a ella".

Sergio Castro Salillas
Redactor y guionista en la SER desde 1996. Estuvo en La Ventana, A Vivir y ahora es redactor de Hoy...




