Nerea Pallares, escritora: "El hacer por los demás nos salva del individualismo feroz. La cuestión es si va a recaer siempre del mismo lado"
La autora gallega nos presenta su brillante debut en la novela 'Punto de araña' con Libros del Asteroide

"Fueron los ojos. O podría haber sido otra cosa. El mar salvaje y sin orilla, subido al asfalto en cada ola, que nada más llegar me mojó los pies. O quizás mis propias sensaciones: la lengua que se hizo sal, el pelo al viento en vertical como tentáculos de medusa y sentir que los cruces de tierra y musgo que componían los caminos de aquel pueblo me convocaban". Ese pueblo es Camarillas, en la Costa da Morte, donde el mar es una fuerza viva, un protagonista más de 'Punto de araña', el debut en la novela de Nerea Pallares (Lugo, 1989), con Libros del Asteroide, una historia atlántica y misteriosa, sobre la rebelión de unas palilleiras, que se plantea qué pasaría si esas manos que sostienen el mundo dejaran de hacerlo.
'Punto de araña' es una historia de mujeres, de tradiciones ancestrales y de revolución, que mezcla el misterio, lo mágico y lo cotidiano, y que surge del interés de la autora por las relaciones entre el tejido y el lenguaje, "tenemos muchas expresiones en el habla cotidiana que las evidencia, cuando hablamos de perder el hilo o hilar fino. Para mi el punto de partida fue imaginarme una relación de causa y efecto, que tejiendo y destejiendo se pudieran ver afectadas las realidades del mundo. Y ahí fue cuando me pregunté quiénes son las tejedoras, que tejiendo y destejiendo sostienen todo".
Unas tejedoras que tienen una doble dimensión mítica y cotidiana, ellas son las mujeres del pueblo, las mujeres del mar. Ellas son palilleiras, pero también percebeiras, conserveras, redeiras, sus manos tejen, pero no solo, también cocinan, recogen, siegan, cargan, acarician. Ellas se dedican a esas tareas sencillas, despreciadas históricamente por el hombre, que no tienen nada que ver con sus gestas en alta mar, pero que aquí adquieren otro significado. "Nadie tiene la menor duda de la épica que tiene salir a alta mar, pero yo veo en lo diario, lo pequeño, en lo cotidiano también mucha épica. Un trabajo que es continuo, de sostén diario, con ocupaciones remuneradas o no, que alternan oficios. Me parece que hace falta mucha fortaleza, y que también tiene mucho de heroico".

'Punto de araña' de Nerea Pallares

'Punto de araña' de Nerea Pallares
La historia está contada por Ari, una joven que se va a encargar del museo del encaje y de las rutas turísticas del pueblo, y que la autora utiliza como hilo conductor, "por qué la he utilizado va a quedar claro, en un momento ella se va a rebelar, pero sí me parecía necesario incluir esta mirada de alguien que llega al pueblo y no lo conoce, y de alguna manera también es una forma de invitar a las lectoras a que, poco a poco, vayan descubriendo qué sucede allí al mismo tiempo que lo descubre ella. Me parecía el mejor contrapunto para las otras mujeres del pueblo que son protagonistas".
Es una novela que nos habla de una revolución femenina, que protagonizan estas mujeres que llevan toda una vida resistiendo, ellas, sus madres, sus abuelas, y que han decidido que quieren un destino distinto. Una revolución que plantea qué pasaría con toda esa tarea de sostener que recae sobre las mujeres si dejaran de hacerlo, haciendo visible lo es invisible. "La novela no es solo un homenaje, es una reivindicación de un trabajo del que no podemos prescindir, porque el cuidar, y no solo en el sentido más político de los cuidados, que también, sino el cuidar en este sentido de hacer las cosas con esmero para alguien, y que no tenga un fin productivo, el hacer algo para alguien con cariño, también es lo que nos salva del individualismo feroz en el que vivimos. Para poder estar conectados en comunidad y vivir en sociedad esto es necesario. La cuestión es saber si siempre va a recaer del mismo lado".




