Trump celebra que EE.UU. "ha ganado la guerra" mientras Beirut vive sus horas más sangrientas
Con Beirut bajo nuevos bombardeos y la ofensiva israelí en aumento, Trump aprovecha un mitin para declararse victorioso

Beirut bajo nuevos bombardeos mientras Trump declara EE.UU. victorioso
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Madrid
Mientras Israel intensificaba su ofensiva sobre el Líbano y Beirut registraba un nuevo bombardeo en pleno centro de la ciudad, Donald Trump convertía un mitin en Kentucky en una proclamación de victoria. En La Ventana, Sara Canals y Nicolás Castellano ofrecieron dos imágenes opuestas del conflicto: el triunfalismo del presidente estadounidense y la devastación que vive la capital libanesa.
"Una excursión, un pequeño desvío"
En el mitin, Trump evitó hablar de guerra. Según contaba Canals desde Washington, se refirió al conflicto como “una excursión, un pequeño desvío”, y lo presentó ante “cientos de simpatizantes eufóricos” con “su aire triunfalista, su grandilocuencia y su pomposidad habitual”. El presidente proclamó que Estados Unidos “ha ganado la guerra” y presumió del ejército, al que definió como “el más letal y el más poderoso del mundo”.
Trump también abordó el impacto económico. “Está muy preocupado por el petróleo”, explicaba Canals. Por eso destacó la liberación de reservas estratégicas y aseguró que “los precios van a bajar”, aunque justo después recalcó que “hay que terminar el trabajo”. Para la corresponsal, el mensaje vuelve a caer en la contradicción: “Dijo que Estados Unidos ha devastado Irán, pero segundos después afirmó que no abandonará el conflicto hasta que haya terminado el trabajo”.
"Hace siete minutos exactamente se ha producido un nuevo bombardeo"
Mientras Trump celebraba esa supuesta victoria, el enviado especial Nicolás Castellano informaba desde Beirut: “Hace siete minutos exactamente se ha producido un nuevo bombardeo en un edificio residencial”. El ataque se produjo en Bashura, en pleno centro de la capital. Israel había avisado media hora antes para permitir la evacuación del edificio, un gesto inusual desde el inicio de la ofensiva. Aun así, el enviado especial describió lo que vio: “Una seta blanca de humo elevándose sobre el cielo de Beirut”.
Castellano subrayó la gravedad de la jornada: “Estamos en las 24 horas más sangrientas en estos 13 días de guerra”. La cifra de muertos roza ya las 700 personas —“casi un centenar en la última jornada”— y Hezbollah ha respondido con más fuerza de la prevista: “Solo anoche lanzó 200 misiles sobre el norte de Israel”.
"Intentaban ayudar a los heridos y cayó otra bomba"
En una zona residencial atacada la noche anterior, Castellano recogió el testimonio de Talal: “Fueron dos impactos de misil. Primero cayó uno, se acercaron a ayudar a los heridos y, cuando estaban en ello, cayó otra bomba”. También habló con Rihad, de 65 años, que duerme ahora en una tienda de campaña con siete familiares porque “es imposible volver a sus hogares”.
"Tenía mucho miedo de la bomba"
La crisis humanitaria crece sin pausa. “Sumando Líbano e Irán estamos ante una de las mayores crisis de desplazamiento forzoso de las últimas décadas: cuatro millones de personas en apenas trece días”, explicaba Castellano.
Dahan, una madre que rompía el ayuno del Ramadán cuando comenzaron las explosiones, tuvo que huir con sus tres hijos. Su hija de cinco años se acercó al micrófono de la SER y dijo: “Vengo de Dahie”. Luego añadió en voz bajita: “Tenía mucho miedo de la bomba”.




