El "plan B" de AEMET para cuando acabe la lista de nombres previstos para las borrascas de la temporada: ya solo quedan cuatro
La sucesión de borrascas de este invierno ha hecho que la lista haya avanzado con una rapidez inusual

Una mujer se protege del viento y la lluvia en Huelva / Alberto Díaz (EFE)

Madrid
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) elabora cada año una lista con los nombres que utilizarán para denominar aquellas borrascas y DANAs que van a generar "un gran impacto" desde el mes de septiembre de un año hasta el 31 de agosto del año siguiente. El listado incluye 21 nombres, ordenados por orden alfabético —desde la A a la W— y va alternando masculino y femenino.
El objetivo principal de poner nombre a estas borrascas es minimizar los impactos e incidencias, para evitar al máximo posible daños personales. Solo se nombran las borrascas que generan avisos de nivel naranja o rojo por vientos, lluvias o nevadas. Una borrasca sin gran impacto no entra en la lista alfabética.
Esta temporada esa lista ha avanzado a gran velocidad. Ha habido ocasiones en las que una borrasca sucedía a otra semana tras semana. Eso ha provocado que, en marzo —con cinco meses todavía por delante para acabar la temporada— tan solo queden cuatro nombres para acabar la lista de nombres previstos.
La última borrasca Regina puso la semana pasada a seis comunidades en aviso por lluvia, vientos y temporal marítimo. La siguiente se llamará Samuel, luego pueden llegar Therese, Vitor y Wilma, que cierra la lista prevista.
Tal y como está sucediéndose las borrascas, es previsible que esos cuatro nombres se queden cortos. Por ello, AEMET ha señalado que "hay un plan B por si se acaban, pero es una mini lista de cinco nombres más".
Una aclaración que la agencia ha dado en respuesta a una broma que hacía en la red social X La vecina rubia que decía: "Ya solo quedan 756 borrascas y 17 danas para que sea verano".
La AEMET forma parte del "Grupo Suroeste" junto a Portugal (IPMA), Francia (Météo-France), Bélgica (RMI), Luxemburgo (MeteoLux) y Andorra. El primer país en detectar y nombrar una borrasca de gran impacto que afectará al grupo decide el nombre, siguiendo el orden de la lista.
¿Por qué tantas borrascas este invierno?
Las sucesivas borrascas este invierno han sido una situación "extraordinaria, poco frecuente" pero no excepcional en cuanto a abundancia de lluvias, y "no está claro" si el clima estaría aumentando o no la frecuencia de las mismas, según ha explicado el portavoz de la AEMET, Rubén del Campo. "No es del todo extraordinario que las sequías en España acaben con periodos de mucha lluvia", ha explicado. "Si lloviera lo normal, las sequías no acabarían", ha aclarado por lo que "tiene que llover más de lo normal para compensar".
No está claro que el cambio climático influya para que se den con más frecuencia estas borrascas: "Es algo poco frecuente, pero ha sucedido en otras ocasiones", precisaba.

Del Campo recordó "la brutal" sequía de mediados de la década de los noventa en Andalucía acabó "bruscamente" con un período de lluvias también "muy intensas". De entre las once borrascas de alto impacto registradas entre el 29 de diciembre y mediados de febrero, "han sorprendido por su intensidad" en cuanto a lluvias algunas como Leonardo, "que el 4 de febrero dejó casi 600 litros por metro cuadrado en Grazalema", en Cádiz. Considera que "ahí sí puede estar la huella del cambio climático" porque puede darse la combinación de "un océano más caliente, con más evaporación y una atmósfera más cálida que permite retener mayor cantidad de vapor de agua".
Un estudio realizado por World Weather Attribution, un grupo de científicos a nivel internacional, ha determinado que el cambio climático estuvo detrás de una mayor intensificación de las lluvias en algunos episodios como la borrasca Leonardo, entre otras.




