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Jafar Panahi, director iraní: "Con lo que ocurre en mi país, los Oscars carecen de sentido y he seguido, en cierto modo, obligado"

Nominado a mejor guion y mejor película internacional por 'Un simple accidente', el director, que ha pasado por prisión en Irán, explicó lo difícil del momento actual en esta campaña de los Oscar

LOS ANGELES, CA - MARCH 13: Oscar® Nominees Kaouther Ben Hania of "The Voice of Hind Rajab," Oliver Laxe of "Sirât," Joachim Trier of "Sentimental Value," Jafar Panahi of "It Was Just an Accident," interpreter Sheida Dayani of "It Was Just an Accident" and Kleber Mendonça Filho of "The Secret Agent" participate in 2026 Oscar Nominee Spotlights: International Feature Film on March 13, 2026 in Los Angeles, California. (Photo by Nick Agro/Academy Museum Foundation via Getty Images) / Academy Museum Foundation

Los Ángeles

El director iraní Jafar Panahi habló en Los Ángeles, dos días antes de la ceremonia de los Oscar, de cómo se siente sobre los bombardeos que Estados Unidos lleva lanzando contra su país, Irán. "La verdad es que tengo sentimientos encontrados y, realmente, no entiendo por qué estoy aquí. Tal vez ni siquiera quería estar aquí", respondía casi al final del encuentro de nominados a mejor película Internacional que, cada año, celebra el Museo de la Academia de Hollywood invitando a los directores que compiten al Oscar en esa categoría.

Sentado junto a su intérprete de farsi, entre el brasileño Kleber Mendonza Filho, el noruego Joachim Trier, el española Oliver Laxe y la tunecina Kaouther Ben Hania, Panahi respondía a cómo había sido la campaña de los Oscar. "En comparación con lo que está ocurriendo en mi país, los Oscar y cualquier otra cosa carecen realmente de sentido y estoy con esa dualidad de sentimientos. No estoy pasando por días y noches muy buenos", explicaba el realizador de 65 años ante el auditorio abarrotado. "Continué porque me había comprometido con mi distribuidora y con esta campaña", confesaba el director que estos últimos días no ha hablado demasiado con la prensa, salvo una entrevista en la televisión americana con Jon Stewart publicada el dos de marzo. En los Goya no atendió a los medios en la alfombra y, al no ganar, no hizo discurso.

"El día en que terminó el plazo de votación, escribí una carta a mi distribuidora y les pedí que me dieran permiso para no continuar. Les pedí no estar presente hasta el día de los Oscar. Pero me dijeron: «Si decidimos hacer eso, tendremos que notificarlo a la Academia. Y podría resultar controvertido». Dado que no quería armar un escándalo, continúe, en cierto modo, por obligación". Hubo un silencio en la sala, aunque las dos moderadoras, miembros de la Academia, solo acertaron a decir "nos alegra que así sea".

Cuando habla de su distribuidora se refiere a Neon que compró la película en el Festival de Cannes donde Un simple accidente ganó la Palma de Oro. Aquel fue un momento emotivo, pues Panahi llevaba décadas sin tener el permiso del régimen iraní para salir de su país, después de haber pasado por la cárcel, de haber estado en arresto domiciliario y de haber rodado sus últimas películas en secreto y clandestinidad, desde Esto no es una película, que la rodó en su casa, a Taxi Teherán, que fue subido en un coche, Tres caras o Los osos no existen. También le ha ocurrido un Un simple accidente, cuyas copias tuvo que sacar del país y que habla, precisamente, de los recuerdos de su paso por prisión. "Sin el régimen no hubiera podido hacer esta película", decía con ironía a lo largo del encuentro y nos informaba de que el régimen, solo en cuestión de dos días, mató a entre 30.000 y 40.000 personas.

"En Irán existe el problema de la censura. Y, dado que resulta muy difícil, la gente tiene que ingeniárselas para sortearla. Si no hubiera ido a prisión, si no hubiera sido apartado de mi sociedad y si no hubiera enfrentado esos desafíos, tal vez esta película nunca se habría realizado. Lo que significa que este régimen, al arrojarme a la cárcel, en cierto modo, me regaló esta película. Todos estos personajes eran personas que yo había conocido en prisión". La película recoge sus experiencias en la cárcel y también las de un amigo que conoció en presión, Mehdi Mahmoudian, un preso político con el que escribió, en parte, el guion. "Es el tipo de persona que entra y sale de la cárcel, afortunadamente ahora está fuera, a la espera de juicio".

El suyo es un cine político y artístico a la fuerza. "Creo que cada lugar tiene sus propios problemas y desafíos. Hay desafíos políticos en algunos lugares; desafíos económicos, en otros. Lo que importa es que el contexto —mientras se escribe sobre él— también albergue la película; que sea la película adecuada y que se realice bien". Ahí alabó su trabajo Oliver Laxe que explicó que la suya es una película llena de esperanza. "Demuestra, una vez más, que un cineasta debe dar buenas noticias. Necesitamos buenas noticias. Y tú fuiste capaz —a pesar de todo tu sufrimiento— de trascender esa dialéctica de los «buenos» y los «malos», de acoger el dolor del otro. Tu película tiene misericordia".

En ese encuentro estaba también la directora de La voz de Hind, película que cuenta con la voz real de una niña palestina en Gaza, Hind Rajab, que llamó a la Media Luna Roja mientras Israel bombardeaba el coche en el que viajaba con su familia. Kaouther Ben Hania fue la primera en referirse al contexto de guerra en que vivimos y que afectará a la gala de este domingo, pese a que las moderadoras, evitaron cualquier gesto o incluso cualquier mención a que uno de los invitados en el panel tenía a su familia bajo los bombardeos.

"Vivimos en un periodo muy, muy oscuro. Ahora mismo hay una guerra en curso y estamos siendo testigos de ello. Me refiero a la guerra en Irán donde varias personas han muerto bajo las bombas", insistía Ben Hania que explicaba cómo el cine le sirve para hacer algo al respecto de la realidad política del mundo. "Pido disculpas por la atmósfera tan densa que estoy generando en este encuentro, pero esta noche también me siento muy enfadado —podría decirse—, ya ​​que mi actor principal, Motaz Malhees, no puede asistir a la ceremonia de los Oscar por la simple razón de ser palestino. Existe una prohibición que impide a los palestinos entrar en este país. Están sucediendo muchas cosas. No me siento precisamente serena y todo esto que pasa acrecienta mis miedos", decía la directora.

Pepa Blanes

Es jefa de Cultura de la Cadena SER. Licenciada...