"La IA lo adoptó en vez de corregirlo": así nació Glitch, la primera "mascota" creada por accidente
La especialista en relaciones entre la tecnología y el poder, Marta Peirano, ha explicado en 'A las bravas' todos los detalles sobre la IA y sus propietarios

Madrid
El mundo se encuentra en constante evolución, cada día se da un paso más hacia una nueva generación regida en gran parte por el poder de la industria tecnológica. Una de las herramientas que más están dando que hablar en los últimos años es la inteligencia artificial, software alimentado a través de terabytes de información y que tratan de gestionar todos estos datos para resolver, de la mejor forma posible, las necesidades que sus usuarios le presentan.
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Marta Peirano, experta en relaciones entre las tecnologías informáticas y el poder, ha acudido como invitada a esta nueva entrega de A las bravas, para entender un poco mejor cómo funciona esta gran herramienta y conocer también sus posibles peligros.
La IA también tiene errores
Más allá de las utilidades de las que dispone la inteligencia artificial, este nuevo tipo de mentes tecnológicas ofrecen también anécdotas curiosas y cómicas. Peirano recuerda el caso de una IA que se convirtió en el primer software en crear una 'mascota'.
Según explica la experta, uno de los tantos modelos de inteligencia artificial que existen detectó un error en su código fuente. Lo normal habría sido que, ya sea el propio sistema o su diseñador, hubiera eliminado este elemento erróneo para garantizar el correcto funcionamiento del software.
'Glitch', la primera mascota de una IA
Finalmente no resultó necesaria la intervención de ningún agente externo, ya que fue la propia IA la que decidió adoptar este error de programación y aceptarlo como una parte de su propio organismo. Este problema terminó convirtiéndose en la 'mascota' del software y recibió el nombre de 'glitch'.
Este nombre no es fruto de una elección aleatoria, sino que el término 'glitch' es utilizado normalmente dentro de la jerga informática para señalar un error o problemática en cualquier sistema operativo. Más tarde, la empresa propietaria de esta IA terminó creando un diseño que permitió a los usuarios ponerle cara a la primera 'mascota' de una inteligencia artificial.




