Javier Bardem pronuncia la frase más valiente de los Oscar 2026: el único que se ha atrevido a hacerlo
El actor ya había avisado en la alfombra roja de sus intenciones
"No a la guerra y Palestina libre". Con esa simple frase y acompañado por la actriz Priyanka Chopra para entregar el premio a Mejor Película Internacional, Javier Bardem cumplió su promesa de la alfombra roja de la 98ª ceremonia de los Premios Oscar, donde había dejado clara su oposición al genocidio en Gaza y a los ataques de Estados Unidos e Israel.
Horas antes, Bardem ya dijo al llegar al teatro Dolby que hay que hablar de las "cosas que importan" y se despachó contra el actual conflicto en Oriente Medio, que calificó de "guerra ilegal".
"Hay que aprovechar esto (los Óscar) para hablar de las cosas que importan. El cine hay que celebrarlo… pero también hay que aprovechar este altavoz para las cosas que han creado tanto dolor en el mundo", dijo en la alfombra roja.
La misma pegatina que en 2003
El actor, que portaba este domingo la misma pegatina de 'No a la guerra' que usó en 2003 por la guerra de Irak, dijo que el actual conflicto en Oriente Medio es ilegal porque está "basado en mentiras".
"Estamos en las mismas, es otra guerra ilegal, matando gente inocente, basados en mentiras, antes eran armas de destrucción masivas ahora es acabar con un régimen, que no lo han acabado si no lo está radicalizando aún más con esta ofensiva ilegal", subrayó.
Una gala marcada por la guerra
La 98º edición de los Óscar se produce en plena escalada bélica en Irán, un conflicto que ha desplazado el foco hacia la geopolítica global. Se esperaba, por tanto, que algunas estrellas de Hollywood utilizasen su paso por la alfombra roja para hablar de la inestabilidad global provocada por esta guerra o de las crisis en Venezuela y Palestina.
Las tensiones políticas han llevado a reforzar la seguridad en torno al Teatro Dolby de Los Ángeles, tras la reciente advertencia del FBI sobre un posible ataque con drones en California por parte de Irán. Amenaza que sin embargo fue desmentida por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.




