Economía y negocios

Pablo Anzola y el negocio de la guerra para las petroleras

La otra factura de la guerra: las grandes petroleras ganan 217.000 millones en bolsa por la subida de precios

Madrid

El bloqueo del estrecho de Ormuz, el recorte de producción de crudo de los países del Golfo Pérsico y la consecuente subida del precio del petróleo ha supuesto una lluvia de millones para un grupo privilegiado de empresas: las grandes compañías petroleras.

Mientras las bolsas han caído con fuerza por el temor a un 'shock' energético que termine pasando factura a la actividad económica (el SP500 ha perdido un 4,5% desde finales de febrero y las caídas se han generalizado en las bolsas europeas); las compañías del sector petrolero y energético han nadado a contracorriente.

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Desde que arrancó el conflicto, las estadounidenses ExxonMobil y Chevron han disparado su cotización hasta un 9% en bolsa. En Europa, la mayor petrolera Shell ha ganado un 17%, mientras otras como Total Energies o BP se han disparado más de un 15% y las acciones de la italiana Eni han subido un 23%.

Una inyección de 217.000 millones

En total, la seis grandes petroleras occidentales —ExxonMobil, Chevron, Shell, Total Energies, BP y Eni— han ganado 217 mil millones de dólares desde la semana previa al conflicto. En un mes, han recibido una inyección de dinero comparable a todo lo que produce (PIB) un país como Grecia, o al valor en bolsa de Inditex.

Más beneficios en el futuro

El riesgo de una interrupción de suministro de Oriente Próximo ha disparado las expectativas de ingresos para el sector petrolero. Según la empresa de investigación energética Rystad, si los precios del crudo se mantienen en los 100 dólares por barril a lo largo de este año, las empresas estadounidenses recibirán un impulso extra de 63.400 millones de dólares.

Todo mientras el sector no han tardado en trasladar el golpe a los surtidores. No hay que olvidar que este puñado de empresas controla casi todos los eslabones del mercado global de hidrocarburos. En España, el 55% de las estaciones de servicios está en manos de cinco grandes compañías, más que en otros países europeos. Eso explica, dicen los expertos, que España sea el segundo país europeo donde más han subido los precios de los carburantes estas últimas semanas.