Los resultados en Castilla y León desbloquean los pactos autonómicos de PP y Vox, mientras el PSOE mantiene la prudencia a pesar de mejorar su resultado
Las elecciones en Castilla y León dejan entusiasmo en el PP, prudencia en el PSOE y preocupación en la izquierda alternativa

La resaca electoral en Castilla y León
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El Partido Popular ha sido el claro vencedor de las elecciones en Castilla y León, superando por tres escaños al PSOE y subiendo dos parlamentarios con respecto a la cita del 2022. Los socialistas también suben, en parte por la desaparición de partidos como Ciudadanos o Podemos del parlamento castellanoleonés, y se quedan con 30 escaños liderando la oposición. Alfonso Fernández Mañueco deberá entenderse con Vox, tercera fuerza con 14 escaños, para formar otro gobierno de coalición en una región en la que completarán el hemiciclo las plataformas regionales Unión del Pueblo Leonés, Por Ávila y Soria ¡Ya!.
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La dirección nacional de los populares se envalentona ante el resultado de los comicios, que le permitirán gobernar la comunidad autónoma durante más de 40 años. Alberto Núñez Feijóo ha hecho un llamamiento a los votantes de Vox que "quieren que gobierne el PP" y a los votantes de su partido que quieren un acuerdo con la ultraderecha. El líder popular ha exigido a Vox que desbloquee la gobernabilidad de Extremadura, Aragón y ahora también Castilla y León. "Ya está bien", ha repetido el candidato del PP nacional hasta en tres ocasiones.
Santiago Abascal, por su parte, ha amenazado que el desbloqueo llegará cuando Vox entre en los tres gobiernos autonómicos, retando al PP y su estrategia de pactos con la ultraderecha. "Vamos a gobernar en las tres regiones", ha indicado el líder nacional de Vox, que pide cerrar antes un acuerdo programático que recoja sus exigencias. Mañueco quiere que Vox les de apoyo desde fuera, considerando que eso sería lo mejor para Castilla y León. Por su parte, María Guardiola abre la puerta a que los ultras entren en el ejecutivo extremeño.
Jorge Azcón, líder del PP aragonés, tampoco ha puesto demasiados problemas a que los populares gobiernen con la ultraderecha. "Que Vox entre en el gobierno de Aragón ya ha ocurrido. El momento político es distinto, pero la pelota está en el tejado de Vox", ha indicado Azcón.
Carlos Martínez rebaja el entusiasmo del PSOE
Los socialistas han subido dos escaños en Castilla y León tras los batacazos de Extremadura y Aragón, pero el líder del partido en la comunidad ha rebajado el entusiasmo de la dirección nacional. Desde el partido no entran en si la clave del buen resultado de Carlos Martínez, hasta ahora alcalde de Soria, sea que no es un ministro del Gobierno.
"Ver que el monstruo cuando te levantas sigue ahí. Vox está de llave, que es verdad que no ha subido, no ha cumplido expectativas, pero el voto útil se lo ha llevado una vez más la la derecha en esta comunidad autónoma. Hoy nos levantamos exactamente igual", ha indicado Martínez en una entrevista con Àngels Barceló en Hoy por Hoy. A los socialistas les vienen ahora unas elecciones andaluzas muy complicadas, sobre todo por los decepcionantes resultados de los partidos a su izquierda.
La desunión de la izquierda no suma
Las elecciones en Castilla y León han servido para demostrar que la crisis en los partidos a la izquierda del PSOE es peor de lo que parecía. A pesar de los buenos resultados de Unidas por Extremadura y Chunta Aragonesista en los anteriores comicios, los partidos nacionales como IU, Sumar o Podemos no llegan al 3% necesario para entrar en el hemiciclo. En Podemos aseguran que van a reflexionar tras volver a sacar menos votos que el partido del ultra Alvise Pérez, mientras que en las andaluzas seguirá habiendo tres candidaturas de la izquierda alternativa: Por Andalucía (Antonio Maíllo), Podemos (Juan Antonio Delgado) y Adelante Andalucía (José Ignacio García).
Aunque, de momento, concurrirán por separado, el secretario de organización de Podemos, Pablo Fernández, ha dejado la pelota en el tejado de la dirección del partido en Andalucía para que decida cómo presentarse a los comicios de junio. Desde Sumar aseguran que el tiempo de la reflexión se acaba. "El tiempo de la reflexión se acaba, no está llegando a su fin. Lo que tenemos es que organizarnos, que actuar, que salir a la ofensiva con un proyecto político ambicioso que ilusione y que movilice, es evidente que la unidad de por sí no basta, pero lo que sí que estamos es absolutamente convencidas de la necesidad de construir ese espacio de reencuentro", ha indicado Lara Hernández, coordinadora de Movimiento Sumar.




