Dimite el director del Centro Nacional de Contraterrorismo de EEUU por su rechazo a la guerra en Irán
La dimisión de Joe Kent, voz influyente dentro del aparato de seguridad nacional, destapa el desacuerdo interno en Washington por la ofensiva militar contra Irán

Dimite el director de Contraterrorismo de EEUU: "No puedo apoyar la guerra que se libra en Irán"
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Madrid
Joe Kent, director del Centro Nacional contra el Terrorismo de Estados Unidos, presentó este martes su dimisión tras desmarcarse de la estrategia de la Administración de Donald Trump en la guerra que Estados Unidos e Israel mantienen contra Irán. Su renuncia, poco habitual en un cargo de este nivel, evidencia las tensiones internas que está generando el conflicto.
Kent comunicó su decisión directamente al presidente y la acompañó de una crítica muy contundente. En una carta enviada a Trump, explicó que no puede respaldar la intervención militar. "No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense", escribió. Un pronunciamiento así, desde la cúpula de la inteligencia, es excepcional.
Su salida llega en un momento delicado para la Casa Blanca, que intenta mantener la cohesión institucional mientras busca sostener su ofensiva en Oriente Medio. La dimisión de Kent apunta a que las dudas sobre el rumbo de la guerra no se limitan al plano político, sino que se extienden también a la estructura técnica y de seguridad.
El Centro Nacional contra el Terrorismo, integrado en la Dirección de Inteligencia Nacional y creado tras los atentados del 11-S, coordina la información sobre terrorismo internacional y actúa como enlace entre agencias. La figura de su director es clave en la lectura de amenazas globales y en la toma de decisiones estratégicas.
La Administración Trump ha confirmado la dimisión y trabaja ya en el nombramiento de un relevo provisional. La marcha de Kent, acompañada de una crítica tan explícita, abre interrogantes sobre el grado de consenso real dentro del aparato de seguridad estadounidense en plena ofensiva contra Irán.
En una rueda de prensa desde la Casa Blanca, Donald Trump ha celebrado su salida."Es bueno que ya no esté, porque dijo que Irán no era una amenaza", ha declarado. "Era muy débil en seguridad", ha matizado. De igual forma, la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, ha tildado de "falsas" las declaraciones de Kent y ha reiterado que Irán "es el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo".
"Irán estaba expandiendo agresivamente su arsenal de misiles balísticos de corto alcance, combinándolo con sus activos navales para obtener inmunidad, lo que significa que tendrían un grado de capacidad que les permitiría mantenernos a nosotros y al resto del mundo como rehenes", añadía.




