Renfe necesitará hasta 300 autobuses diarios para hacer frente a las obras y cortes del servicio ferroviario en los próximos 10 años
La operadora trabaja para crear su propia empresa de Transporte Alternativo por Carretera antes de que acabe el año

Varias personas se montan en tren en la estación de Atocha en Madrid / SERGIO PEREZ (EFE)

Madrid
Renfe trabaja con la perspectiva de que los próximos diez años van a ser complicados en términos de obras y cortes del servicio. Las previsiones que maneja Adif complicarán parte de la operativa ferroviaria; el ejemplo más reciente lo encontramos en la próxima renovación de la C-5 de Cercanías Madrid. Esto ha empujado a la operadora española a arrancar con un nuevo proyecto: una empresa propia de autobuses para garantizar el servicio cuando hay obras o incidencias.
Es lo que se conoce como PATS (Planes de Transporte Alternativo por Carretera) y que Renfe siempre ofrece cuando hay obras o grandes cortes en el servicio ferroviario, de manera que son los autobuses que contratan a otras empresas los que ofrecen esos trayectos impracticables. Lo estamos viendo en el corte de la línea de alta velocidad Madrid-Málaga y lo vimos también tras el accidente de Adamuz con los autobuses que daban servicio en Villanueva de Córdoba.
Se necesita ahorrar, pero también más autobuses
Con la liberalización y el considerable aumento de incidencias ferroviarias de estos últimos 5 años, Renfe ha visto cómo su gasto en PATS se ha disparado un 825% hasta superar los 68 millones de euros y la previsión es que este se termine multiplicando por nueve en los próximos 10 años.
Si en 2020 se necesitaron, de media, 33 autobuses para hacer PATS con un pico de 49, en 2027 Renfe estima que serán necesarios hasta 344 y con picos de más de 500. La operadora asegura que apunta a una necesidad de entre 200 y 300 autobuses medios diarios.
Una nueva empresa sobre la que ya se muestra interés
A falta de terminar de sacar la licitación, fuentes de Renfe aseguran que hay más de 10 empresas que ya han mostrado interés en participar en esta empresa. La estructura que plantea Renfe quedaría así:
- 51% propiedad de la empresa adjudicataria.
- 49% propiedad de Renfe Viajeros.
- Servicios en función de su localización: Urbanos (Cercanías) / Metropolitanos (Cercanías y Media Distancia) / Interurbanos (Media y Larga Distancia).
Además, en las condiciones de licitación se prevén unos criterios de solvencia económica y técnica:
- Facturación anual superior a 75 millones de € en el mayor de los tres últimos balances económico-financieros.
- Tener contratos de servicios similares (PATS) en los últimos 3 años.
- Tener mínimo 500 autobuses y, si es una UTE, serían 300. En este caso, hasta que Renfe defina las condiciones y compre sus propios autobuses, se dará un periodo de transición con vehículos de la propia empresa adjudicataria.
- Tener capacidad operativa en Barcelona, Madrid, Comunidad Valenciana y Andalucía (al menos en Sevilla, Málaga, Córdoba o Granada).
La oferta plantea un esquema en el que la nueva S.A. prestará servicios con sus propios autobuses, sumando servicios prestados por la empresa adjudicataria y servicios auxiliares urgentes (un 15% del total) que se podrían seguir llevando las pymes del sector. Ocurrirá lo mismo con las plantillas, con unos mínimos en cada parte todavía por definir.
También se asegurará de que los vehículos propios de la empresa participada no se vayan al transporte por carretera, manteniéndose solo en los PATS. El objetivo de Renfe es conseguir un ahorro de entre 9 y 13 millones de euros con esta nueva S.A. y un coste anual de 61,5 millones de euros.

Eduardo Hernández Ojeda
Periodista en el equipo de Economía de la Cadena SER. Actualmente, estoy cubriendo las áreas de industria,...




