"La felicidad de los jóvenes españoles se está desplomando": un sociólogo alerta del impacto de la precariedad y las redes en su bienestar
El sociólogo Iago Moreno analiza cómo la precariedad, la falta de vivienda y el impacto de las redes sociales están reduciendo el bienestar emocional de toda una generación

El sociólogo Iago Moreno alerta del impacto de la precariedad y las redes en su bienestar
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Madrid
El último World Happiness Report ha encendido las alarmas sobre el estado emocional de los jóvenes españoles. Aunque España figura en el puesto 41 del ranking general, cae hasta el 128 de 136 países en bienestar juvenil. Una caída que, según el sociólogo Iago Moreno, refleja una disminución real de la felicidad en la juventud, y que analizó en La Ventana.
Moreno, especialista en redes sociales, señaló que el entorno digital juega un papel importante en esta pérdida de bienestar. "El modelo de negocio de las redes sociales es depredador y no le hemos puesto ninguna barrera", afirmó. Para él, estas plataformas erosionan el sueño, fomentan comparaciones obsesivas y multiplican la carga mental, especialmente entre los más jóvenes. "Es un cóctel muy complicado para las generaciones más expuestas", advirtió.
La precariedad golpea la felicidad de los jóvenes
El sociólogo insistió en que la disminución de la felicidad juvenil va mucho más allá de los móviles y de las redes sociales, que agravan el problema pero no lo explican por completo. Moreno situó en el centro otras angustias cotidianas que condicionan la vida de quienes hoy tienen entre 16 y 30 años. ‘Antes de abrir TikTok, cualquiera de mi generación invitaría a abrir Idealista’, señaló, apuntando al desafío de la vivienda, la frustración salarial y una crisis cronificada que cambia de nombre, pero nunca desaparece.
Esa sensación de futuro bloqueado convive, además, con la paradoja de un país que presume de buenos datos macroeconómicos, pero que en la vida real no permite a los jóvenes acceder a hitos básicos de independencia: una casa, estabilidad, capacidad de ahorro o expectativas realistas de progreso.
¿Prohibir redes a menores de 16? Un debate insuficiente
Moreno también abordó el debate sobre prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. "Ahora estamos hablando como sociedad de si prohibir las redes sociales a los menores de 16 años puede ser una forma de acercar eso", dijo. "Y en parte, en la medida en que son herramientas tóxicas, es una parte del debate".
El sociólogo recordó que España ha dejado a los jóvenes sin alternativas reales de socialización: "Vivimos en un país en el cual el espacio público cada vez se parece más a un centro comercial con calles", lamentó. Y advirtió que los espacios digitales a los que se ha empujado a niños y adolescentes "se están convirtiendo en espacios que rezuman toxicidad". "Si esos espacios ya no sirven, ¿a dónde se va después?", planteó.
Como solución, Moreno propuso crear "una industria nacional de los cuidados y un sistema de ocio público gratuito y accesible que permita a los jóvenes convivir y desarrollarse fuera de las pantallas".
La educación, clave para reconstruir la felicidad juvenil
Moreno también subrayó la importancia de la educación como base del bienestar juvenil. "No sé si hace falta poner asignaturas de empatía en clase, pero sí tengo claro que necesitamos aulas con menos alumnos y más calidad educativa. Eso solo será posible si se invierte, en lugar de recortar medios, como ocurre en tantas comunidades autónomas. Un país que apuesta por su educación es un país donde la gente es más feliz", concluyó.




